Publicado: mayo 8, 2026, 1:30 am
La expresidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (74 años), se ha sincerado en una entrevista realizada con Vanitatis. En ella, ha abordado muchos asuntos de índole personal, como sus pasadas crisis con su marido, Fernando Ramírez de Haro y Valdés, de 76.
«Mi marido y yo hemos tenido muchas crisis gordas. Yo no me he ido de casa, él sí«, ha reconocido tras 51 años de matrimonio y dos de novios.
Aguirre y el aristócrata Fernando Ramírez de Haro y Valdés, padres de dos hijos (Fernando y álvaro) y abuelos de seis nietos, vivieron con discreción sus malos momentos como pareja.
Esperanza admite que él ha hecho gala de una gran paciencia y ella de perseverancia. «Hay que tener como mi marido tiene mucha paciencia. Yo soy muy persistente así que cada vez que ha habido una crisis he querido resolverla».
Ramírez de Haro es un noble y terrateniente madrileño que tiene varios títulos nobiliarios, como ser XVI Conde de Bornos y XV Conde de Murillo. Su mujer confiesa que darse nuevas oportunidades ha sido muy beneficioso para su relación actual.
«Yo nunca le he echado, siempre he estado por la concordia y él ahora también. La comunicación es muy complicada, pero gracias a Dios, a los hijos, a los nietos estamos en un momento buenísimo», explica.
«Esto lo ha salvado el carácter de mi marido», añade.
Aguirre y Ramírez de Haro se conocieron en un campeonato de golf (la gran afición de la expresidenta), en el que ella se fijó en él: «Me pidió que jugáramos un torneo juntos. Yo estaba histérica de nervios, nos gustamos, me llamaba…Me llevaba a patinar, a una hamburguesería que por aquel entonces no había tantas», recuerda.
El matrimonio reside en un palacete en el barrio de Malasaña, Madrid, una edificación del siglo XVIII, que es conocido como el Palacio del Conde de Bornos y que se alquila en ocasiones para rodajes, presentaciones y eventos.
