Publicado: septiembre 21, 2026, 3:30 pm
España y otros 21 países e instituciones han reclamado este lunes que la inteligencia artificial permanezca bajo dirección, supervisión y control humanos y que los Estados miembros de Naciones Unidas establezcan normas comunes para regular esta tecnología.
Entre los firmantes del documento, publicado durante la Semana de Alto Nivel de la ONU, figuran el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb.
También respaldan la iniciativa representantes de Noruega, Australia, Irlanda, Baréin, Dinamarca, Estonia, Alemania, Islandia, Kazajistán, Kenia, Letonia, Moldavia, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
Los firmantes reconocen que la IA tiene potencial «para mejorar nuestras vidas, impulsar el avance científico y fortalecer nuestras economías», pero advierten de que su rápido desarrollo «plantea graves riesgos para la seguridad y la protección si no se gestiona adecuadamente». Como ejemplo, citan episodios en los que sistemas avanzados de inteligencia artificial han logrado sortear medidas de seguridad y acceder sin autorización a sistemas del mundo real.
«La IA debe permanecer bajo la dirección, la supervisión y el control humanos, y debe desarrollarse y utilizarse en conformidad con el derecho internacional», señala el documento.
Más controles y normas comunes
Los firmantes piden a las empresas del sector que desarrollen protocolos de seguridad transparentes, con pruebas obligatorias antes de desplegar nuevos modelos y evaluaciones independientes sobre sus riesgos.
También instan a los gobiernos y organizaciones regionales a coordinar normas comunes, reforzar la transparencia y garantizar que todos los países puedan acceder a capacidades científicas, conocimientos especializados y evaluaciones fiables.
La carta anima además a los Estados miembros de la ONU a utilizar los mecanismos internacionales ya existentes y a estudiar la creación de una institución internacional que establezca normas, facilite la verificación y reúna a los países cuando «se superen los umbrales de capacidad». El documento llega en un contexto de crecientes advertencias dentro del propio sector tecnológico sobre los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial.
Responsables de compañías como Dario Amodei, de Anthropic; Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, han expresado también su preocupación por la evolución de esta tecnología y han reclamado una mayor regulación.
