Publicado: abril 24, 2026, 8:05 pm
La OCDE acaba de publicar la edición de 2026 de su informe anual ‘Taxing Wages’ , y los datos para España no dejan lugar a equívocos: nuestro país se ha convertido en un infierno fiscal para los trabajadores. No porque la presión fiscal agregada sea la más alta de Europa —que no lo es—, sino porque la tributación directa que soporta cada trabajador sobre el valor que genera ha alcanzado niveles que deberían avergonzar a un Gobierno que dice priorizar el bienestar de esos trabajadores. En el año 2000, las cotizaciones sociales y el IRPF absorbían conjuntamente el 38,6% del coste laboral total de un trabajador soltero y sin hijos. Veinticinco años después, esa cuña fiscal ya supera el 41%…. Ver Más
