Publicado: junio 19, 2026, 6:30 pm
A pocas horas del crucial duelo ante Arabia Saudí, Luis de la Fuente (Haro, 64 años) atiende a este periódico en Chattanooga tras el inesperado 0-0 frente a Cabo Verde. Sin perder la educación que le caracteriza ni la firmeza de sus convicciones, el seleccionador rechaza cualquier atisbo de alarmismo. Defiende con vehemencia la trayectoria de La Roja, reivindica la confianza en un grupo que acumula más de tres años sin perder un partido oficial y lanza un mensaje rotundo a quienes cuestionan a su equipo: «Tener dudas de esta selección es una barbaridad». – Dijo «no hay motivos para dudar» tras el 0-0 con Cabo Verde ¿Qué señales positivas vio que quizás no percibieron algunos aficionados? – Sinceramente, me sorprendo con que tenga que hacer ese análisis ahora. Pero, dicho esto, no tenía ninguna duda . Primero, partiendo de la base de que siempre hay que mejorar. Esa autocrítica la hemos dicho también en la victoria. Pero dicho esto, también he de decir que no me genera ninguna duda. ¿Por qué? No quiero que suene más que simplemente a un dato. Y es la confianza que tengo en este grupo de jugadores que lleva tres años y tres meses sin perder un partido oficial. Son 32 partidos y eso creo que denota consistencia, fiabilidad, profesionalidad, calidad, teoría. Ahora, cada partido es diferente. ¿Es verdad que no estuvimos al nivel que esperábamos para ganar? Sí. ¿Que el partido era de haber ganado 3-0? También. No estuvimos finos en el pase, en el último centro, nos faltó finura, frescura. Quizás por ser el primer partido de competición, por la ansiedad de que iban pasando los minutos y un partido que seguramente en nuestra idea iba a ser de otra manera… Todo eso a veces te va limitando, te va condicionando y te genera esa situación, pero de ahí a tener dudas de este equipo me parece una barbaridad. – España asumió con entereza la condición de favorita en el Mundial. ¿Sigue siendo favorita? – Pues claro que sí. Si es que además eso no garantiza nada Esa valoración es un reconocimiento a esto que estamos hablando y que además viene de normalmente de otros profesionales al margen del fútbol español, de otras seleccionadores, de otros jugadores, de igual manera que nosotros decimos que somos tan favoritos como Francia, Alemania, Inglaterra, Argentina, Brasil, Senegal, Portugal, etcétera, etcétera… Seguramente es el Mundial con más candidatos. – Hubo quien dijo que era un fracaso empatar con Cabo Verde. ¿Comparte esa lectura o cree que se exagera? – Me parece exageradísimo, pero no creo en el fracaso además. Fracasas cuando no tienes interés, no pones todo tu empeño, tu actitud, tu compromiso… Pero cuando lo pones y aún así las cosas se complican… Porque también hay que respetar al rival. Y con sus limitaciones hizo muy bien lo que tenía que hacer. Defendió muy bien, bloque muy bajo, ordenado, con unas situaciones además en el juego aéreo muy fuertes, por lo que nosotros no podíamos insistir en esa faceta porque pretendíamos atacar de otra manera. Lo hicieron bien y aún así creo que generamos situaciones de peligro para haber arreglado el partido antes, pero el fútbol te a veces no te da lo que mereces. La vida es así. – ¿Qué es lo primero que dijo en el vestuario al acabar el partido? – Te voy a contar una anécdota. En el último partido de clasificación del Mundial contra Turquía empatamos a dos. Clasificados para el Mundial, 31 partidos oficiales invictos, etcétera. La gente estaba apagada en el vestuario. Y cuando entré les dije, ‘¿pero qué estamos haciendo? ¿sabéis lo que habéis hecho, chicos?. 31 partidos sin perder. Igualando una marca histórica. Clasificados para el Mundial. ¿Sabéis lo que es esto? ¿Sabéis lo que cuesta ganar los partidos? Que vosotros lo habéis hecho’. Entonces, el otro día fue algo parecido. ‘Chicos. Es que este equipo no se conforma con los empates. Este equipo está acostumbrado a ganar, a ganar y a querer ganar y a querer ganar siempre’. Entonces, les tuve que situar en la realidad y decir, ‘señores, esto es lo que nos vamos a encontrar, que cada día es más difícil’. En la parte que a nosotros nos corresponde, ¿qué hay que hacer? Pues seguir creciendo, seguir mejorando. En mi forma de pensar, y entiendo que cada uno puede pensar lo que quiera, no hay no hay lugar al fracaso. Si no, en esta vida habría muchísimos fracasados. – ¿Dónde ha notado más ansiedad, en el vestuario o en el entorno? – Sabes que no leo ni sé lo que se dice de la selección o de mí. Pero llegan cosas, obviamente. Sé que hay tensión, hay intensidad, pero tensión por la ilusión. Creo que hay más ilusión que otra cosa. En el vestuario seguimos con la misma idea, con el mismo convencimiento, con la misma actitud. No veis los entrenamientos, pero son para grabar y enseñarlos en las escuelas de fútbol y a equipos profesionales. Entrenamos con una intensidad tremenda. El equipo está con concentración y ganas de hacer las cosas bien. Llevo mucho tiempo con ellos. Les conozco muy bien. No tengo ninguna, ¿qué duda voy a tener? , por favor. Solo tengo certeza, confianza y sé que el domingo el partido va a ser diferente. – ¿Qué líderes del vestuario han dado un paso al frente estos días? – Tenemos unos capitanes con mucho peso. Rodrigo, Oyarzabal, Mikel Merino, Dani Olmo, Unai Simón… gente con mucho peso y que cuando hablas de estas cosas, ellos también dicen que no dan crédito. Yo sé que el nivel de exigencia tiene que ser alto a todos los niveles. Nosotros somos los que más alto nos lo ponemos, pero cuando ven que alguien puede cuestionar o poner en duda la trayectoria de este equipo, ellos se ríen y dicen, ‘es que no damos crédito’. Pero saben que esto es así y seguiremos peleando. No hemos tenido nunca fácil este recorrido y vamos a seguir intentando seguir caminando hacia adelante y seguro que vamos a hacer algo importante. – ¿Tiene miedo de que España afronte el partido con Arabia con demasiada obligación y eso le afecte? – No, es que estamos acostumbrados a vivir con esa tensión. Hemos estado en todas las competiciones siempre con una urgencia. Estamos acostumbrados a manejar y a emplearnos con esa necesidad. Lo importante es cuando este equipo demuestra que quiere seguir mejorando cada día un poquito. Además, siendo un equipo tan joven y con tanta capacidad y posibilidades de crecer, el límite nos lo ponemos nosotros y la exigencia nos la ponemos nosotros. – ¿Durmió bien tras el partido o dio muchas vueltas en la cama? – Le doy vueltas el tiempo que hay que darle vueltas, luego descanso bien, porque es verdad que también nos acostamos muy tarde. Aquí dormimos de tres a cuatro horas diarias, pero descanso bien. – ¿Duerme mejor con las victorias que con las derrotas? – Hombre, seguramente sí. Pero cuando termino un partido, la verdad es que soy muy analítico y además muy práctico. Hay cosas que puedes controlar y otras que no. De lo que puedo controlar, me ocupo. Lo que no, lo quito y me centro en lo que es controlable. – ¿Las críticas han sido injustas con usted? – Es que no sé lo que se ha dicho o se ha dejado de decir. No sé lo que se ha dicho de mí. Por eso tengo una tranquilidad fantástica. Por eso saludo a todo el mundo, seguramente incluso a alguien que igual me ha puesto a parir. No tengo conocimiento. En ese detalle cuento una cosa, si me permites. Vi un documental de Luis Aragonés y me di cuenta de la sarta de barbaridades que se pudieron decir de él. Casi nada. Que yo le llamo don Luis Aragonés. Y digo pues ‘si se ha dicho de Luis Aragonés y de don Vicente del Bosque, ¿cómo no van a decir de Luis de la Fuente?’ Pues claro, seguro que sí. Pero no pasa nada, yo estoy preparado para ello. Insisto, vivo al margen de ella. – ¿Y cómo ha aprendido a blildarse de la crítica? – Esto ha sido muy fácil. Esto es aprendizaje. Ante la crítica y el dolor elegí no conocer y vivir feliz. Yo tuve una época que fue durísima y dije ‘esto es insoportable’. Es mentira,el que diga que es insensible a la crítica. Yo dije ‘se acabó’. Y eso me ha blindado y soy feliz. Sobre todo lo que soy es libre y seguramente alguien también le pueda molestar esto porque tomo decisiones con total y absoluta autonomía y libertad. No me influye nada. – ¿En quién se agarra en momentos complicados fuera del fútbol? – En la familia en, mis amigos. Pero mira, si me permites te voy a decir algo. Voy a poner algo más Yo tengo una fe, soy muy creyente y a mí eso me da mucha seguridad, mucha tranquilidad, mucha calma. Obviamente, tengo una familia maravillosa, unos amigos que están ahí a prueba de todo. Pero luego en mi soledad, en mi momento de estar tranquilamente y hablando conmigo, mi fe me da mucha calma, mucha fortaleza. – ¿Hay alguna enseñanza de su familia o de algún entrenador que utilice especialmente estos días? – Si algo me han educado en mi casa es que nadie regala nada. Todo se consigue a base de trabajo y más trabajo y más trabajo. Es la constancia. No me gusta que me regalen cosas. Gracias a Dios, puedo decir que he labrado mi camino mejor o peor a base del trabajo, constancia, dedicación y sufrimiento. Empecé en un pueblo, en Haro, con 15 años y hoy estoy donde estoy ya muchos años y todo a base de trabajo, trabajo y más trabajo. – ¿Qué ha aprendido estos días? – Siempre se aprende. Yo soy una persona que siempre digo que hay que aprender y estoy en disposición de aprender siempre Que hay que mejorar, que hay que corregir, que hay que repasar, que no por hacer las cosas bien un día te vale para el siguiente. Intentamos siempre adaptar las necesidades del partido a las posibilidades que tenemos de afrontarlo. Siempre se puede mejorar. No es algo que he aprendido estos días, sino que ya lo tengo aprendido hace tiempo. Que hay que intentar cada día ser un poquito mejor y ahora pasa por ser mejor de lo que fuimos el otro día. Creo que tenemos un margen de mejora enorme, muy grande y lo vamos a necesitar para llegar donde queremos llegar hasta la final del día 19.
