Publicado: junio 27, 2026, 11:00 pm
Una frágil tregua entre Estados Unidos e Irán pendía de un hilo el sábado, luego de que las fuerzas estadounidenses anunciaron un ataque contra objetivos iraníes en otra respuesta a las agresiones contra la navegación en el estrecho de Ormuz.
Los enfrentamientos atizaron la tensión en el proceso negociador que busca poner fin a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrerocon los bombardeos contra Irán.
También evidenciaron los riesgos que enfrenta el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el tránsito del petróleo y el gas mundiales.
La fuerza aérea estadounidense «llevó a cabo ataques adicionales contra varios objetivos en Irán» dirigidos a «infraestructuras de vigilancia militar iraníes, sistemas de comunicación, instalaciones de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y medios para colocar minas», escribió el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) en X.
Agregó que los bombardeos fueron en represalia por un ataque con un dron iraní contra un petrolero de bandera panameña que transportaba más de dos millones de barriles de petróleo crudo por el estrecho de Ormuz.
Medios iraníes reportaron varios explosiones en las regiones de Sirik y Qeshm, en el sur del país.
Estados Unidos ya había bombardeado a Irán el viernes por primera vez desde la firma del protocolo de acuerdo el 17 de junio, en respuesta al «ataque del día anterior contra un buque comercial que transitaba por el estrecho», según el ejército estadounidense.
En tanto, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, anunciaron el sábado que atacaron posiciones estadounidenses en la región.
Baréin dijo que fue objetivo de varios drones iraníes, mientras un petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado en el estrecho de Ormuz, informó la agencia marítima británica UKMTO.
Irán ha «firmado un acuerdo de alto al fuego. Nosotros lo hemos respetado. Si tienen desacuerdos sobre la aplicación del protocolo de acuerdo, pueden levantar el teléfono. Pero la violencia solo engendrará más violencia», escribió en X el vicepresidente estadounidense JD Vance.
Por su parte, el presidente Donald Trump calificó el ataque contra el carguero de «violación estúpida» del alto al fuego.
El sábado aseguró que Irán «no existirá más» si Estados Unidos decide escalar los ataques.
«Es posible que algún día ya no podamos actuar con prudencia y nos veamos obligados a completar mediante la fuerza militar la misión que tan bien hemos iniciado. Si eso sucede, la República Islámica de Irán no existirá más«, escribió Trump en su red Truth Social.
«Presión constante»
«Irán debería continuar con acciones coercitivas calibradas y de baja intensidad en y alrededor del estrecho de Ormuz (…) a fin de mantener una presión constante sobre el transporte marítimo internacional sin desencadenar un conflicto más amplio», según H.A. Hellyer, del Royal United Services Institute de Londres.
El tráfico marítimo, no obstante, continuó en el estrecho, reabierto por Irán tras el protocolo de acuerdo.
Varios barcos siguieron una ruta no aprobada por Teherán, pese a que la autoridad marítima iraní había advertido que «todo paso fuera del marco definido no se beneficiaría de las garantías de paso seguro».
La Organización Marítima Internacional (OMI) indicó que el proceso de evacuación de unos 600 barcos, con 11,000 marinos a bordo bloqueados en el Golfo desde el inicio de la guerra, se reanudará en cuanto se obtengan «confirmaciones adicionales» sobre las garantías de seguridad.
Desde el martes, unos 2,500 marinos y 115 buques han sido evacuados, según la OMI.
Ya debilitada por años de sanciones internacionales, la economía iraní soporta a su vez el costo de la guerra: la inflación se disparó en junio hasta cerca del 89% interanual, según estadísticas oficiales publicadas el sábado.
Algunos productos, como la carne, aumentaron un 178.2%.
«Estancia prolongada» de Israel en Líbano
En el otro frente del conflicto, el líder del movimiento libanés proiraní Hezbolá, Naim Qasem, calificó el sábado de «grave error» el acuerdo marco libano-israelí para la paz firmado el día anterior.
Qasem pidió al gobierno que se retracte de «sus pecados, que están arruinando a Líbano».
De su lado, Israel llevó a cabo nuevos bombardeos en el sur del país vecino, que causaron un muerto, según el Ministerio de Salud de ese país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció una «estancia prolongada» del ejército en el país vecino, subrayando que el acuerdo marco supedita una retirada israelí al desarme de Hezbolá.
El texto define un objetivo de «paz y seguridad duraderas» entre ambos países, técnicamente en estado de guerra desde hace décadas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, consideró el sábado que este acuerdo «histórico» supone «un golpe para Irán y para Hezbolá».
Pero su aliado de extrema derecha, Itamar Ben Gvir, denunció un «gran error», y negó cualquier fiabilidad al Estado libanés para desarmar al Hezbolá.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, dijo el sábado a su homólogo estadounidense Donald Trump que el Estado libanés «asumirá sus responsabilidades» de aplicar el reciente acuerdo alcanzado con Israel, informó su oficina.
Líbano se vio arrastrado al conflicto a principios de marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel en apoyo de Irán, tras la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán el 28 de febrero.



