Publicado: abril 3, 2025, 3:00 am
Hace unos días dio inicio el proceso electoral mediante el cual se elegirán jueces, magistrados y ministros de la Corte, entre otros cargos vinculados con el ámbito jurisdiccional. La cantidad de nombres en la boleta, los procesos de selección, el conteo de votos e incluso el tiempo que los ciudadanos deberán invertir en las urnas configuran un escenario poco alentador para la participación electoral. En los medios de comunicación, en círculos académicos e incluso en conversaciones cotidianas se percibe una profunda apatía hacia esta elección. La propia autoridad electoral ha anticipado una participación inferior al 20 %, además de registrarse un rechazo significativo a integrar las mesas de votación.
Ante este panorama, desde la Universidad Panamericana hemos impulsado el proyecto «Diálogos por la Justicia UP» (www.dialogosporlajusticia.up.edu.mx), a través del cual, junto con alumnos y profesores de la Escuela de Gobierno, la Facultad de Derecho y la Escuela de Comunicación, hemos decidido participar activamente en el proceso. Nuestro objetivo no es solo dar a conocer los perfiles de los candidatos a Ministros de la Corte, sino también propiciar espacios de diálogo con la comunidad universitaria. Hemos extendido la invitación a todos los aspirantes y la experiencia ha sido sumamente enriquecedora, pues hemos encontrado perfiles destacados que, sin lugar a dudas, podrían desempeñar con excelencia su labor en nuestro máximo tribunal.
Las razones que nos motivaron a participar activamente desde nuestra institución son diversas. En primer lugar, buscamos fomentar en nuestra comunidad la convicción de que la cultura democrática no solo se hereda, sino que debe cultivarse. Independientemente de la postura que cada ciudadano tenga respecto a la reforma judicial, es un hecho que el 1° de junio votaremos para elegir a quienes ocuparán estos cargos, y como ciudadanos tenemos la responsabilidad de asumir nuestro papel en estos mecanismos de participación directa.
En segundo lugar, estamos convencidos de que el acceso a una mayor cantidad de información fortalece la participación ciudadana. Escuchar a cada uno de los candidatos que han participado en los diálogos nos ha permitido desmitificar ideas preconcebidas que circulan en el debate público, como la noción de que «todos son corruptos», «todos están alineados al régimen» o «todos son simples instrumentos del poder en turno». Por el contrario, hemos encontrado trayectorias judiciales, académicas y profesionales excepcionales, además de un profundo compromiso con México y sus instituciones judiciales en muchos de ellos.
El tercer motivo está directamente relacionado con la cultura del diálogo. Como universitarios, entendemos que no hay mejor camino para construir una comunidad política sólida que a través de la escucha, el entendimiento y el intercambio de ideas. Las dinámicas de polarización que fomentan la división, el odio y el resentimiento no solo son ajenas a la esencia del quehacer universitario, sino que también resultan incompatibles con una cultura democrática sana. Si aspiramos a construir un país mejor, debemos comenzar por promover espacios de conversación con quienes piensan de manera distinta a nosotros. Nuestra comunidad universitaria tiene claro que ese es el camino para fortalecer una cultura política basada en el respeto y la deliberación.
En este sentido, «Diálogos por la Justicia UP» representa una manera de transmitir a nuestra comunidad y a la sociedad mexicana un mensaje claro: la participación ciudadana es fundamental, y precisamente es el distanciamiento de la vida pública lo que contribuye al deterioro institucional. No involucrarse, no exigir rendición de cuentas y no generar una opinión pública informada son factores que debilitan la democracia. Por ello, querido lector, te invito a informarte y a participar. Si deseamos que los mejores perfiles ocupen un lugar en nuestro máximo tribunal, la participación es el primer paso ineludible.
**El autor es Doctor en Derecho. Actualmente es Decano de la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana, fue director de la Licenciatura en Gobierno de la Panamericana. Es integrantes del Sistema Nacional del investigadores de México. Preside la Asociación Cooperación Iberoamericana de Transparencia y Acceso a la Información. Autor, coautor y coordinador de 15 libros en materia de libertades informativas.