Publicado: julio 18, 2026, 8:00 pm
Hay objetos tan pequeños y tan omnipresentes que se vuelven invisibles. Los miramos sin verlos, los usamos sin pensarlos, los perdemos entre los cojines del sofá con una resignación que ya forma parte del contrato tácito de tenerlos en casa. El alfiler es uno de esos objetos. El punto de partida de su invención hay que buscarlo muy atrás, en un momento en que la humanidad todavía no sabía coser, pero ya necesitaba sujetar pieles y telas sobre el cuerpo. Los arqueólogos han encontrado espinas de pez, agujas de hueso y pequeños pinchos de espino en yacimientos paleolíticos de toda Europa y Asia. No eran alfileres en ningún sentido refinado, pero cumplían exactamente la misma función: unir dos materiales sin… Ver Más
