Publicado: junio 24, 2026, 9:30 pm
Aunque muchos lo descubrieron en 2015 como «el cura de La Voz», por ser el primer sacerdote en cantar en el plató del talent de Telecinco como un participante más —en su caso, como miembro del equipo de Antonio Orozco—, hace tiempo que esa etiqueta televisiva quedó eclipsada por la de Padre Damián, la forma más común de referirse a él.
Especialmente, conforme sus vídeos de contenido religioso, mediante los cuales difundía su fe católica sin temor a plantear posturas más disidentes, empezaba a ganar cada vez más popularidad en redes sociales. Ahora, sin embargo, parece que «Padre Damián» dará paso a su nombre de pila, a tenor de sus declaraciones más recientes, en las que anuncia que ha dejado los hábitos.
Damián María Montes, como se llama en realidad el que exsacerdote redentorista, reapareció este lunes, día 23 de junio, en redes tras una temporada alejado del foco mediático con un extenso comunicado en el que compartía su decisión de retirarse «definitivamente» del ejercicio del sacerdocio «después de casi tres años de preguntas, de búsqueda, de silencios y de una profunda lucha interior».
Así, pese a que reconoce que ha sido una decisión «lenta y enormemente difícil», el influencer granadino afirma que encara esta nueva etapa vital «en paz», «con la conciencia tranquila» y, sobre todo, «con una inmensa gratitud» por todo lo vivido a lo largo de sus casi 20 años de vida religiosa. «Han sido años de encuentros extraordinarios, de servicio, de misión, de aprendizaje, de amistas y de amor recibido», apuntó.
En su texto, Damián se muestra satisfecho por su camino recorrido en la fe y su compromiso tanto en cada «misión encomendada», como en su propio propósito de «abrir caminos» y «crear puentes de diálogo necesarios». No obstante, evitando dar excesivos detalles, en este punto dejó caer que es un estilo de vida incompatible para él en la actualidad.
«Evidentemente, hay razones de peso que me guardo, que sostienen esta decisión y que volvieron mi servicio misionero enormemente difícil», confesó él. «Pero, más allá de este paso, observo el futuro en profunda continuidad con lo vivido. Reconozco estos años fundamentales de mi vida como la mejor escuela posible, en los que he intentado servir con pasión y honestidad».
Con una mirada ilusionante hacia el futuro, el excolaborador de Y ahora Sonsoles señala su abandono del sacerdocio como un punto de inflexión para, en adelante, intentar aportar «algo de belleza, pensamiento y humanidad al mundo» desde otros espacios en consonancia con su faceta artística. «La educación, la literatura, la poesía, el teatro y la creación cultural», enumeró.
Para concluir, el granadino lanza un mensaje de agradecimiento a quienes le han acompañado durante su etapa sacerdotal, incluidos sus «momentos más difíciles» y les emplaza a seguirle en este «nuevo capítulo», donde, libre de los votos de celibato, tampoco cierra las puertas al amor. «Ahora se abre la oportunidad de una vida nueva, compartida, o de formar mi propia familia», expresó.
