El ovario no se 'jubila' con la menopausia: sigue activo décadas después - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


El ovario no se 'jubila' con la menopausia: sigue activo décadas después

Publicado: octubre 14, 2026, 1:00 pm

Durante mucho tiempo se ha dado por hecho que, una vez alcanzada la menopausia y finalizada la producción de óvulos, los ovarios quedaban prácticamente relegados a un segundo plano. Una investigación de científicos de la Universidad Northwestern y el Buck Institute for Research on Aging, en Estados Unidos, cuestiona ahora esa visión. El trabajo muestra que el ovario posmenopáusico continúa siendo biológicamente activo y experimenta cambios moleculares y estructurales a medida que pasan los años.

Los investigadores estudiaron tejido ovárico de 28 mujeres y observaron que los ovarios continúan remodelándose décadas después de la menopausia. Entre los cambios detectados aparecen modificaciones en la estructura del tejido y señales relacionadas con la inflamación y el envejecimiento. “En el ovario, llegamos a un punto de no retorno en lo que respecta a la fertilidad, en el que deja de producir óvulos”, explica Francesca Duncan, coautora del trabajo y profesora de ciencias reproductivas en la Facultad de Medicina Feinberg de Northwestern. La investigadora recuerda que hasta ahora era fácil pensar que, después de ese momento, los ovarios simplemente permanecían ahí “sin hacer nada”.

Para averiguar qué ocurre realmente en su interior, el equipo no se limitó a estudiar las hormonas. Utilizó técnicas avanzadas de proteómica y espectrometría de masas para analizar miles de proteínas presentes en tejido ovárico de mujeres posmenopáusicas. En concreto, se estudiaron 5.812 grupos de proteínas, lo que permitió comparar cómo iba cambiando el perfil molecular del ovario con la edad. Obtener este tipo de tejido humano resulta especialmente difícil, por lo que los autores consideran particularmente valiosa la colección analizada.

Diferencias según la edad

Las diferencias fueron especialmente visibles al comparar los ovarios de las mujeres más jóvenes con los de mayor edad. En los primeros había una mayor presencia de proteínas relacionadas con el mantenimiento de las células y la estructura de los tejidos. Con el paso de los años, en cambio, aumentaban las proteínas vinculadas con la inflamación, la actividad inmunitaria y los procesos de degradación y reconstrucción del tejido. Los contrastes eran particularmente marcados entre los ovarios de mujeres de alrededor de 50 años y los de aquellas de 70 años o más.

El descubrimiento obliga, por tanto, a mirar el ovario más allá de su función reproductiva. “El ovario no es solo un órgano reproductivo”, afirma Birgit Schilling, coautora de la investigación y directora del Centro de Espectrometría de Masas del Buck Institute. La científica señala que el ovario se relaciona con otros órganos y sistemas, entre ellos el cerebro y los huesos, y recuerda que los problemas óseos son frecuentes después de la menopausia. “Creemos que existe una conexión entre todos estos órganos”, añade. Sin embargo, determinar exactamente cuál es el papel del ovario dentro de esas relaciones necesitará nuevas investigaciones.

Uno de los aspectos que más interés despierta es la posible relación entre el envejecimiento ovárico y el cáncer. El análisis encontró que ovarios que envejecían de forma normal compartían determinados perfiles moleculares asociados también al cáncer de ovario. Esto no significa que los cambios detectados provoquen cáncer ni que permitan predecir quién desarrollará la enfermedad. Los propios investigadores plantean esta relación como una nueva vía de estudio para determinar si algunas transformaciones del ovario con la edad pueden contribuir a la enfermedad o si, sencillamente, forman parte del envejecimiento normal.

El hallazgo tampoco supone que haya que extirpar ovarios sanos después de la menopausia. Los autores subrayan expresamente que sus resultados no permiten extraer esa conclusión. La gran pregunta es otra: si el ovario continúa activo durante décadas, ¿son beneficiosos para el organismo todos esos cambios o algunos podrían terminar resultando perjudiciales? “Aún no sabemos si existe algún momento en la vida de una mujer en el que este órgano deje de ser beneficioso y se vuelva perjudicial”, reconoce Duncan.

Una etapa menos estudiada

La investigación adquiere especial relevancia desde la perspectiva de la longevidad femenina. Las mujeres pueden vivir varias décadas después de la menopausia y, sin embargo, esta larga etapa de la vida del ovario ha recibido mucha menos atención que sus años reproductivos. El equipo de Duncan ya había encontrado en animales indicios de que el ovario seguía remodelándose después del periodo reproductivo. “El hecho de que estemos observando esto en diferentes especies nos da la certeza de que no se trata de un evento aleatorio, sino de algo realmente significativo que está ocurriendo en la biología”, señala la investigadora.

Quedan, no obstante, muchas incógnitas. El estudio se realizó con un número reducido de mujeres y sus resultados no permiten todavía determinar las consecuencias clínicas de esta actividad ovárica ni establecer cambios en la atención médica de las mujeres posmenopáusicas. Lo que sí aporta es una nueva forma de entender esta etapa: perder la capacidad reproductiva no significa necesariamente que el ovario se convierta en un órgano inerte. Comprender qué hace durante las décadas posteriores a la menopausia puede abrir una nueva ventana para investigar el envejecimiento, la salud de la mujer y algunas enfermedades asociadas a la edad.

Related Articles