Publicado: septiembre 11, 2026, 3:00 am
La Organización Mundial de la Propiedad Industrial (OMPI) publicó su informe con respecto al Ãndice de innovación internacional, que elaboran, junto a la Universidad de Harvard. Para nuestro paÃs, lo más relevante, me parece, son los sectores en los que, de acuerdo al estudio, México tiene mayor potencial de generar innovación hacia el futuro. No sorprendentemente, la principal ventaja comparativa del paÃs, detectada en el documento, está en la producción, ya que tenemos una muy buena base productiva en sectores económicos complejos, que van de la electrónica, la automotriz, a la aeronáutica, los dispositivos médicos y la farmacéutica, maquinaria, e incluso parte de la cadena de semiconductores. México tiene una base industrial densa, sofisticada, con capacidades tecnológicas avanzadas; eso debe de ser aprovechado para generar innovación.
Los sectores que México debe promover, para generar mayor innovación, de acuerdo al estudio, son la electrónica, la cadena de semiconductores, la biopharma, y la quÃmica, la maquinaria, las tecnologÃas ambientales y, en general, la manufactura avanzada. El reto es convertir esa base compleja en materia industrial, en innovación y en capacidades productivas y tecnológicas propias. Se requiere desarrollar la cadena proveedores nacionales, con contenido tecnológico, vinculados con la infraestructura cientÃfica y tecnológica del paÃs, en universidades y centros de investigación. México tiene que ligar su capacidad exportadora en industrias complejas con la generación de conocimiento cientÃfico del paÃs, con innovadores, con empresas locales capaces de generar y absorber tecnologÃa, y con procesos de innovación desarrollados por las propias empresas globales y nacionales que realizan procesos de manufactura avanzada. Se trata de mantener e incrementar la participación en sectores complejos y generar en ellos procesos de innovación. El reto es construir una base tecnológica nacional ligada a la manufactura.
En el reporte se propone sustituir la importación de insumo de alta tecnologÃa para ser desarrollados en el paÃs, para ser integrados a las exportaciones de productos complejos. Eso requiere de proyecto entre universidades y las empresas para desarrollar ese tipo de productos, y atender necesidades especÃficas. El reto es superar la situación actual, de ensamble de productos de alta complejidad, que son una fortaleza económica, pero que debe escalar a un mayor uso de insumos nacionales, de alta tecnologÃa, que se pueden desarrollar con innovación local, o con absorción de tecnologÃa. Eso implica también promover que nuestra manufactura, que ya es compleja, se mueva a sectores de todavÃa mayor contenido tecnológico. Eso implica tomar ciertos pasos. México no puede participar de la cadena de semiconductores de tecnologÃa de frontera, pero sà de otros con tecnologÃa madura, ya que contamos con condiciones para que eso suceda. Lo mismo sucede en medicamentos, no será posible desarrollar los más complejos, pero sà muchos otros que, ya cuentan con patentes vencidas, o incluso en sectores innovadores especÃficos, en los que podemos desarrollar tecnologÃa. No tenemos que elegir entre infraestructura e innovación, sino en convertir la manufactura existente en innovación.
