Publicado: abril 29, 2026, 3:30 am
Olivia Wilde ha hecho saltar las alarmas tras una de sus últimas apariciones públicas en la que se aprecia un notable cambio físico.
Visiblemente más delgada, remarcan sus fans, la actriz se ha situado en el centro del debate acerca del presunto uso del Ozempic, un fármaco diseñado originalmente para la diabetes, pero que también ha sido utilizado por muchos y muchas celebrities para adelgazar rápidamente.
Un tema de debate recurrente, sobre todo cuando salen a la palestra rostros conocidos que muestran extrema delgadez, tildada muchas veces de insana.
El ejemplo fue, hace unas semanas, Demi Moore, que, cuyas últimas apariciones, tanto en las galas de premios como a través de sus redes sociales, alarmaron a sus fans. La extrema delgadez de la actriz puso en el punto de mira que Moore siga siendo considerada un ejemplo de belleza.
No solo ella. Nicole Kidman, Lily Collins y el elenco de Wicked también pusieron sobre la mesa el debate sobre la presión estética y unos cánones de belleza irreales.
«A las niñas de los 2000 nos metían en la cabeza que el prototipo de belleza era este, el de las mujeres excesivamente delgadas. Yo no veo belleza, de verdad, lo siento por Demi Moore, en ningún sitio. Veo a una mujer enferma, sobre todo por la mirada que tiene. Está como descompuesta», opinaba Patricia Pardo en Vamos a ver, sobre la actriz.
«La extrema delgadez no es saludable, por favor. Basta de fomentar un estereotipo de belleza como este. Estoy un poco cansada de esas frases de ‘es que no parece que tenga 63 años’, como si eso fuese una maravilla. ¿Por qué las mujeres tenemos que aparentar ser más jóvenes? ¿Por qué no está bien madurar y envejecer con dignidad, pero como la naturaleza quiera?«, sentenciaba la presentadora.
