Publicado: mayo 27, 2026, 11:30 am
La regeneración cutánea y la naturalidad se han convertido en los últimos años en las tendencias estéticas más destacadas, lo que ha impulsado la llegada de nuevos tratamientos que no buscan un efecto inmediato, si no mejorar la calidad de la piel desde el interior. Terapias como el Plasma Rico en Plaquetas, los exosomas, los polinucleótidos o los bioestimuladores de colágeno avanzan en las consultas de las clínicas de medicina estética frente a otras tradicionales como el bótox. Además, estos nuevos tratamientos ya han dado el salto a la cosmética para que cualquiera desde casa pueda disfrutar de sus beneficios. Si hace unos meses el activo estrella en los últimos lanzamientos de las marcas de belleza eran los exosomas , ahora es el PDRN (Polydeoxyribonucleotide). Detrás de estas siglas se encuentra un activo biotecnológico que se obtiene a partir del ADN o esperma del salmón (aunque también existe su versión vegana). En medicina estética se utiliza como bioestimulador por su capacidad de favorecer la actividad de fibroblastos, optimizar el entorno regenerativo y de apoyar la recuperación de tejidos dañados. «Hasta ahora, su uso tradicional ha sido mediante infiltración debido a su tamaño molecular y a la necesidad de alcanzar capas dérmicas profundas», aclara el doctor Jaime Tufet , vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). Sin embargo, cada vez son más los productos de cosmética que lo incluyen en su formulación. El doctor Tufet habla sobre el desafío que supone incorporarlo a un sérum o una crema por su dificultad de penetración. «A las moléculas de alto peso molecular les cuesta atravesar la barrera cutánea intacta; por eso, durante años, su uso cosmético se consideró limitado. Sin embargo, la biotecnología dermatológica ha avanzado mucho y hoy existen estrategias que permiten optimizar su biodisponibilidad tópica, mediante péptidos , sistemas de vehiculización biomimética, optimización con aminoácidos estructurales y sinergias con moduladores metabólicos». La cosmética coreana, una vez más, ha impulsado el uso de este ingrediente a nivel doméstico. La farmacéutica Amanda Isabel Gonçalves , experta en dermocosmética de Planet Skin, explica que «su principal atractivo está en su efecto reparador. Es un ingrediente que ayuda a mejorar la reparación cutánea , mejora la hidratación y contribuye a que la piel se vea más luminosa y vital. Otro punto clave es su acción calmante . Por eso está gustando tanto en rutinas de piel sensible, piel alterada o piel que necesita recuperarse tras etapas de estrés, falta de sueño o exceso de activos potentes». Pero el PDRN aún tiene otros beneficios para la piel: el ‘glow’, que se ha convertido en uno de los principales deseos a todas las edades. «Cuando la piel está bien hidratada, calmada y con una barrera más equilibrada, refleja mejor la luz. El resultado es ese acabado de piel descansada que parece venir de dormir ocho horas y beber dos litros de agua. Es, en definitiva, una luminosidad natural que luce una piel cuando está saludable», cuenta la farmacéutica. Estefanía Nieto , directora dermocosmética de Medik8, marca que ha lanzando un sérum con este activo además de exosomas y factores de crecimiento, sostiene que «el PDRN interesa porque abre una conversación nueva: ya no hablamos solo de hidratar, iluminar o corregir arrugas, sino de ayudar a la piel a recuperar su equilibrio y su capacidad de respuesta». Aunque su fuente tradicional suele ser el esperma de salmón, ya existen alternativas vegetales de PDRN derivadas del té verde, el ginseng o la rosa, entre otras, según Gonçalves. Esto permite, por otra parte, según Nieto, «llevar este activo a fórmulas cosméticas más actuales, estables y alineadas con las nuevas demandas del mercado». No hay ingredientes milagrosos, sino una buena rutina de cuidados que debe adaptarse al tipo de piel y sus necesidades. El PDRN es un activo regenerador y como tal no va a hacer daño a ninguna piel. Tiene, además, la ventaja de que puede compatibilizarse con otros como la vitamina C o el retinol, las estrellas de cualquier rutina. Sus beneficios se multiplican cuando se usa en fórmulas junto a activos como los exosomas, los péptidos o el ácido hialurónico. Este nuevo ingrediente está ya disponible en todo tipo de productos, desde sérums y cremas, a mascarillas e incluso contornos de ojos. Se puede usar tanto en la rutina diurna, como nocturna. Si se elige el formato sérum, normalmente el que más concentración tiene, es preferible aplicarlo después de la limpieza, como primer paso y antes de otros productos, como el sérum antioxidante o la crema.
