Publicado: mayo 15, 2026, 7:03 pm
Si por algo se caracteriza mayo es por ser el mes de las bodas, los bautizos y las comuniones. Sobre las primeras, aunque muchas veces el foco se pone sobre el dinero que debe dar el invitado por ir, la realidad es que los novios deben realizar un importante desembolso que supera el salario mediano, es decir, el más representativo de la sociedad española. Según el Informe del Sector Nupcial que cada año elabora bodas.net, en 2026, el coste de organizar el evento ha subido en España un 2% respecto a 2025. El precio medio se sitúa en los 25.183 euros . El último dato del salario mediano publicado por el INE -referente a 2023- es de 23.349 euros por persona. Así, es posible que solo en la boda se vaya uno de los dos sueldos y un pequeño porcentaje del otro de la pareja. Además, el estudio señala que el 30% de las parejas en nuestro país gastan más de 30.000 euros en su boda y que el coste por invitado se sitúa ya en los 225 euros, un 6% más que el año pasado. Si a la cifra se suma el viaje de novios, el coste total puede subir 5.000 euros más. Así, el coste total de la celebración se podría situar en torno a los 35.000 euros. Los enlaces suponen otro de los motores de la economía en esta época del año ya que impactan de manera transversal en multitud de negocios: espacios de boda, catering y restauración, trajes y vestidos de novio y novia, joyería en el caso de las alianzas, floristería, ocio, detalles para los invitados, papelería o sectores audiovisuales en la contratación del videógrafo y fotógrafo. Según Venuu, empresa de alquiler de epacios y organización de Eventos, en el banquete y el lugar escogido ya se pueden ir hasta 18.000 euros, en fotos y vídeos el presupuesto puede alcanzar los 2.500 euros. Además la plataforma habla de otros ‘gastos fantasma’ como las tasas de la Iglesia o el Notario o cánones de exclusividad de la finca. Además, las invitaciones pueden costar entre 100 y 200 euros, el presupuesto de flores para decorar el lugar puede estar en torno a los 500 euros o la peluquería y el maquillaje pueden suponer unos 300 euros más. El vestido de novia es sin duda una de las partidas más caras. Los diseños son delicados y eso eleva el precio, pero también interviene una parte sentimental. Diseños de marcas como Pronovias o Rosa Clarà pueden estar entre los 1.500 y los 5.000 euros, pero hay catálogos exclusivos donde la pieza puede llegar hasta los 13.000 euros. Por su parte, para el traje de novio se invierte una media de 1.000 euros. Una boda supone una gran inversión, pero el precio siempre puede subir en función de los ‘extras’ que decidan poner los novios. Por ejemplo, el informe recoge algunos cmo mesa de duclces, fotomatones o servicio de bar especializado en el lugar del convite. Aunque muchos van con la idea de ajustarse a un presupuesto, la realidad según bosas.net es que solo el 41% de las parejas se ajustan mientras que un 45% superaron lo que inicialmente tenían previsto gastar.
