Publicado: abril 2, 2025, 12:30 am
Según Trump, ese señor que renombra golfos, se anexiona países y bautiza días, hoy es el día de la liberación, en honor a la guerra comercial que ha iniciado contra el mundo. Yo apoyo la propuesta y hago un llamamiento a todas las mujeres para que lo celebren y lo resignifiquen, como el Valle de los Caídos, pero esta vez de verdad, y por fin, nos sintamos liberadas. En estos días, Sarah Jessica Parker, la protagonista de Sexo en Nueva York, ha cumplido 60 años, y es como si todas las mujeres del mundo hubiésemos envejecido 10 años de golpe. Al icono de pelazo, estilo y eterna juventud le han salido canas, o más bien, las tiene desde hace años, como todas, pero no se las veíamos.
Lo mismo ocurrió con Demi Moore, de 62 años, que se interpretó magistralmente a sí misma en la película La Sustancia, en una crítica feroz a la presión estética que nos ahoga a todas las que hemos superado los 40. Una presión trasladada a las mujeres de 30 e incluso de 20, que empiezan con los retoques de cara cuando apenas son unas adolescentes, que vuelcan toda su furia rebelde y su empeño juvenil en el skincare cada noche, frotando tan fuerte que se borran las caras, que al final, es el objetivo. Difuminando los rasgos que te hacen única, la nariz de tu padre y los labios finos de tu madre, las pecas que compartes con tu hermano y que aparecen cada verano recordándote la felicidad en forma de mancha. Homegeneizando sus rostros y creando un ejército distópico de divas del pop, que desfilan sobre sus tacones, creyéndose ‘empoderadas’, con caras brillantes, cejas anchas y labios inflados.
Nosotras llevamos muchos años pagando aranceles en la vida, demasiados, y sí, ha llegado el día de la liberación.