Publicado: julio 3, 2026, 9:00 pm

Por más de 30 horas, Dayana Patiño y su pequeño bebé, de apenas 18 días, estuvieron bajo los escombros de un derrumbe luego de los terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio. Aunque no tenía idea cómo, ella confiaba en que iban a sobrevivir, dice.
Por CNN
Al quedar bajo la estructura de su edificio desplomado en el estado La Guaira, Dayana vio que debajo suyo había una biblia. De alguna manera, eso le hizo tener esperanza: “Al ver la biblia me generó una paz y una fe de que, no sabía cómo, yo me iba a salvar”, dijo este viernes en entrevista con CNN.
Al menos 2.645 personas murieron por los sismos ocurridos hace más de una semana en Venezuela, según informó el Gobierno en un balance publicado este viernes. Más de 12.600 están heridas.
De acuerdo con las cifras oficiales, 6.462 personas han sido rescatadas. Dentro de este grupo se encuentran Dayana y Juan David Trujillo, su hijo recién nacido.
La pista que permitió encontrar a Dayana y a su bebé
Durante largas horas a más de 6 metros de profundidad, Dayana cuenta que hablaba con Dios. Pese a la profundidad del lugar en el que estaba atrapada, dice que no sintió la falta de aire y que nunca se vio completamente a oscuras: sin saber desde dónde llegaba, asegura que una luz tenue le permitía seguir viendo a su bebé y conservar la calma.
“Yo me mantuve siempre alerta por mi bebé”, afirma la mujer.
Cuando el primer sismo sacudió el edificio, Dayana acababa de llegar a su casa luego de un paseo con su perra. Dejó a su bebé en la mecedora sobre la mesa para ponerse a limpiar y, en ese momento, sintió el inicio del primer temblor: “Primero asumo que iba a pasar y ya, luego salí corriendo, agarré a mi bebé y me senté a esperar que pasara”.
Momentos después, el balcón de su vivienda se desplomó, vio cómo su perra desaparecía y luego sintió su caída al vacío. “Entré como en una especie de fosa, que fue donde quedé incrustada. Era un mueble de mi casa, el mueble del televisor”, cuenta. Tenía a su bebé junto a ella, en el pecho.
“Comenzamos a buscar en los escombros pero ya era de noche, no había luz, nadie que alumbrara. Solo éramos nosotros con la lámpara de los teléfonos”, contó su esposo, Gerson, en la entrevista, quien al momento del terremoto apenas había ingresado al edificio y logró salir antes del derrumbe.
En la noche del miércoles, en medio de la oscuridad y la desesperación, lograr encontrar a Dayana y a su bebé parecía imposible.
Con la luz del siguiente amanecer, al analizar cómo se había derrumbado el edificio y dónde podrían estar los restos de su vivienda, su esposo retomó la búsqueda junto a decenas de amigos, conocidos y allegados. Empezó a buscar objetos que pudiera reconocer de su casa, algo distintivo que le permitiera guiar la búsqueda hacia su familia que, aunque él no lo sabía, estaba con vida.
Entonces vio el piso de su baño. Hace pocos meses que la familia había cambiado las baldosas durante una remodelación. Al verlas las reconoció de inmediato y supo que cerca de allí podrían estar Dayana y Juan David. “En Semana Santa había remodelado el baño de mi departamento, ese fue un punto muy clave que nos permitió identificar la baldosa nueva. Y allí empezamos la búsqueda”.
Horas más tarde, localizaron a Dayana y empezaron a retirar escombros. Los rescatistas de Protección Civil lograron sacarla finalmente luego de 32 horas de supervivencia. Las imágenes de Juan David en llanto al reencontrarse con su papá y de Dayana a salvo en una camilla, horas después, renovaron la esperanza de miles que por esas horas buscaban a sus seres queridos.
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