Publicado: marzo 26, 2026, 10:30 am
El Comité Olímpico Internacional ha decidido reintroducir los test genéticos de cara a los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y limitar la participación en las categorías femeninas a mujeres biológicas. De este modo, recupera los test cromosómicos, que se usaron en varios ciclos olímpicos (incluyendo los juegos de Altanta 96), hasta que en 1999 se retiraron, entre críticas por parte de la sociedad científica y las propias deportistas. Así, se fija una única política, que deja fuera de la competición en categoría femenina a mujeres transgénero y a aquellas que presenten variaciones genéticas y consideradas como niñas desde su nacimiento. Además, el Comité Olímpico indica que la decisión anula todas las posiciones tomadas en el pasado, incluso el Marco sobre equidad, inclusión y no discriminación por motivos de identidad de género y variaciones sexuales. Una medida que ya aplican varias federaciones, como la de boxeo, atletismo o esquí, y que desoye las decisiones tomadas en 2021, que permitían que cada federación estipulase sus propias reglas de participación. «Los atletas con un resultado positivo en la prueba SRY, incluidos los atletas transgénero XY y los atletas XY-DSD sensibles a los andrógenos, siguen estando incluidos en todas las demás clasificaciones para las que cumplen los requisitos. Por ejemplo, pueden participar en cualquier categoría masculina, incluso en un cupo masculino designado dentro de cualquier categoría mixta, en cualquier categoría abierta o en deportes y eventos que no clasifiquen a los atletas por sexo», ha explicado Kirsty Coventry, la presidenta del COI, en un comunicado. La decisión llega tras la polémica suscitada en los Juegos de París 2024 por la participación de Imane Khelif, quien protagonizó titulares durante toda la competición. La medida, que no es retroactiva según ha informado el órgano de competición, no pone en peligro el oro de la boxeadora argelina, que sí ha reconocido ser portadora del gen SRY, si bien nació como niña y ha defendido su feminidad al ser atacada por su género. La responsabilidad de organizar los test recaerá sobre las federaciones internacionales y en las instituciones deportivas nacionales. Estos se harán mediante un test de saliva, un raspado bucal o una muestra de sangre y deberán ser realizadas «una única vez en la vida del deportista», tal y como señala el COI. «Todos los atletas deben ser tratados con dignidad y respeto, y solo necesitarán someterse a un examen médico una vez en su vida. Debe haber información clara sobre el proceso y asesoramiento disponible, junto con la asesoría de expertos», apostilla Coventry. La decisión llega después de que un grupo de trabajo del Comité Olímpico Internacional haya resulto que, basándose en «la evidencia científica más reciente, incluyendo los avances desde 2021», el sexo masculino proporciona «una ventaja de rendimiento en todos los deportes y eventos que dependen de la fuerza, la potencia y la resistencia».
