Publicado: agosto 25, 2026, 3:31 am
El lado personal de los deportistas de élite siempre enternece a sus fans, sobre todo cuando se encuentran felizmente enamorados, como es el caso de Jude Bellingham. El jugador inglés lleva dos años de discreta relación con su novia, la influencer Ashlyn Castro. Y, entre citas, vacaciones y contadas muestras de cariño ante los ojos de sus fans en internet, su relación no deja de avanzar con paso firme, formando ese estable romance en el que, el factor de la distancia, implica una mayor gestión emocional.
Para conocer los comienzos de su historia de amor tenemos que remontarnos al año 2024, cuando se empezaron a dar las primeras interacciones en redes sociales entre ambos. Al poco, empezaron sus primeras apariciones en público y, como era de esperar, al ser vistos en los mismos lugares, los rumores de que podría haber algo más que una amistad, empezaron a circular. Varios medios ingleses y de Estados Unidos afirmaron que se habían conocido gracias a un amigo en común.
Sin embargo, lo que confirmó que había una nueva relación en el universo futbolístico fue la aparición de Ashlyn en febrero de 2025 en uno de los palcos del Santiago Bernabéu, con los padres de su novio. El tiempo fue pasando y, a diferencia de otras parejas que usan sus redes sociales para mandarse declaraciones de amor, su preferencia ha sido la de evitar grandes dedicatorias o declaraciones a la prensa.
Eso sí, con un paréntesis por el cumpleaños del futbolista en junio de 2025, ocasión en la que la estadounidense compartió en sus stories fotos de algunos momentos con su novio como yendo de karaoke, bailando o dándose un beso. Unos meses después, en septiembre, disfrutaron de unas vacaciones juntos en Italia mientras Jude se recuperaba de una operación de hombro. Y es que la suya es una historia de amor muy internacional.
Actualmente mantienen su relación a distancia, con la residencia de Jude en Madrid -por su contrato con el Real Madrid (aunque también tiene una casa en Inglaterra)-, mientras que Ashlyn Castro vive en California. Lo que no quita que viajen para disfrutar de tiempo juntos, de hecho, en abril de este año se les vio en el Mutua Madrid Open de tenis y luego volvieron a aparecer juntos en el marco del Mundial. Además, después de este, disfrutaron de unas vacaciones de lujo en Hawái
Distancia, salud mental y presión mediática
Puede que, dentro del fútbol, aún sea una relación de poco recorrido si la comparamos con romances largos o matrimonios como el de Sergio Ramos y Pilar Rubio. Pero en estos dos años ya han tenido que enfrentarse a situaciones que pueden convertirse en una fuente de estrés para cualquier pareja.
Empezando por la distancia y, por ende, la logística que conlleva a la hora de mantener una relación entre dos países. Los viajes, la necesidad de encontrar tiempo para estar juntos, así como el esfuerzo añadido en trabajar la comunicación o la confianza, son factores que requieren una gestión emocional constante. A esto hay que sumar la presión pública. Siendo Bellingham un jugador de fútbol conocido internacionalmente, recibe un nivel de atención que puede ser muy estresante. Aunque él esté acostumbrado a lidiar con el escrutinio, para Ashlyn -que ha visto crecer el interés sobre su vida privada-, podría suponer una carga adicional.
Por si fuera poco, la creadora de contenido se ha enfrentado a complicadas situaciones personales relacionadas con los problemas de salud mental de su madre. Uno de los más difíciles fue cuando se filtró un antiguo vídeo tras una discusión entre ambas donde aparecía acompañada por el futbolista en el aparcamiento de un hotel en Nevada. Y por mucho que las imágenes no fueran recientes, la redifusión ha incrementado el acoso que recibe en internet.
Todo ello manifiesta hasta qué punto la exposición mediática puede terminar cruzando los límites de la intimidad. Y si bien la distancia, la presión de estar bajo el ojo público o sus respectivos problemas personales han puesto a prueba su relación, afrontar juntos estas dificultades puede convertirse también en una oportunidad para fortalecer su vínculo y consolidarse, aún más, como pareja.
