Publicado: septiembre 22, 2026, 12:30 am
El Real Madrid ni siquiera presentó candidatura para estar dentro de la Comisión Delegada de la Liga F. Como consecuencia de ello, su representante, Begoña Sanz, está lógicamente fuera del organismo, al igual que el Athletic Club de Bilbao. La Asamblea Extraordinaria celebrada la semana pasada tuvo un único punto del día: la elección de los miembros de la Comisión Delegada para las temporadas 2026-27 y 2027-28. No hubo siquiera turno de ruegos y preguntas. Real Madrid y Athletic son dos de los tres equipos que, junto con la Real Sociedad, no se han adherido al ‘Plan Gasol’. Sí entran en cambio el Alavés y el FC Barcelona (fuentes cercanas al club azulgrana aseguran que se ha adherido, aunque ni LigaF ni Gasol16 Ventures dan información al respecto). Pero, ¿qué es y para qué sirve exactamente la Comisión Delegada? Es el órgano que gobierna el día a día de LigaF, una especie de Consejo de Ministros de la Asamblea: la Asamblea decide y la Comisión Delegada interpreta y gestiona. La forman siete miembros: la presidencia de Liga F, la vicepresidencia (con voz pero sin voto) y cinco clubes. El reglamento electoral establece que estos cinco representantes deben distribuirse proporcionalmente entre clubes vinculados a los de la Liga de Fútbol Profesional masculina (4) y clubes no pertenecientes a ella (1), garantizando representación a ambos grupos. Y es justo en la elección del independiente donde aparece el lío. El anterior representante era el FC Badalona Women. Para estas elecciones, tan solo presentó candidatura por el bando de los independientes el Costa Adeje Tenerife. Y ningún otro club la impugnó. Los clubes independientes son entidades con estructura propia que no constituyen la sección femenina de un club masculino de Primera o Segunda. Y han sido, además, los grandes beneficiarios de una línea específica de ayudas públicas del Consejo Superior de Deportes (CSD). Desde la profesionalización de la LigaF, el CSD ha destinado 3 millones de euros al conjunto de estos clubes independientes, 1,5 millones en 2022 y otros 1,5 millones en 2025. La primera convocatoria justificaba estas ayudas porque estos equipos no cuentan con el respaldo estructural de un equipo masculino de la misma entidad. Esta temporada compiten como independientes en LigaF el Madrid CFF, Badalona Women, Logroño United y Costa Adeje Tenerife. ¿Dónde está el lío? Concretamente en Tenerife, porque el Costa Adeje es, jurídicamente, una entidad independiente del Club Deportivo Tenerife masculino que milita en Segunda. Así lo explicó públicamente su presidente, Sergio Batista: mantiene CIF, estructura y contratos propios. Pero, al mismo tiempo, el acuerdo firmado con el CD Tenerife contempla un contrato de filialidad con su Fundación, otro de cooperación con el club masculino y el uso de su nombre, escudo y estadio. La pregunta, por tanto, no es si Costa Adeje tiene personalidad jurídica propia, que claro que la tiene. La cuestión es qué entiende la Liga F por «independiente» a la hora de ocupar ese puesto en su Comisión Delegada. Es difícil ignorar la paradoja: el equipo que aspira a representar a los clubes independientes luce nombre y escudo del CD Tenerife, juega en el mismo estadio, Heliodoro Rodríguez López, y mantiene acuerdos de cooperación y filialidad con el club masculino… mientras defiende jurídicamente su independencia. ¿Dónde termina la independencia y dónde empieza la vinculación? ¿Qué criterio aplicó Liga F para resolver esa frontera? Como estas preguntas no han obtenido respuesta, ha llegado al CSD una denuncia administrativa de la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte para aclarar qué criterios aplicó la LigaF para que el Costa Adeje Tenerife fuera considerado independiente. La dirección de LigaF debería explicar qué criterios aplica y por qué. Que el Real Madrid, uno de los clubes más críticos con su gestión, quede fuera de la Comisión Delegada mientras permanecen abiertas esta y otras controversias tampoco ayuda. La transparencia, precisamente cuando más se reclama, no puede convertirse en una cuestión selectiva.
