Publicado: abril 13, 2026, 7:30 pm
Estados Unidos ha implementado este lunes su propio bloqueo marÃtimo en el estrecho de Ormuz para cerrar el paso «a todos y cada uno de los barcos que intenten entrar o salir» del golfo Pérsico por esa ruta marÃtima, según ha explicado su presidente, Donald Trump. Según ha hecho público el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la flota estadounidense impide desde las 16.00 horas (hora peninsular española) el paso de «los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iranÃes«.
La medida, anunciada tras concluir sin acuerdo las negociaciones de este fin de semana entre Washington y Teherán en Pakistán, se hace efectiva mientras Trump promete que «nadie que pague un peaje ilegal contra los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iranÃes tendrá paso seguro en alta mar», en respuesta a las informaciones sobre las intenciones iranÃes de cobrar a los buques que crucen las aguas del estrecho, tras más de 40 dÃas de bloqueo y en el marco de una tregua débil que amaga con desmoronarse. El mandatario estadounidense, de hecho, ha amenazado con «eliminar de inmediato» a cualquier buque iranà que trate de evadir el bloqueo, y no descarta reanudar bombardeos «limitados» contra el régimen de los ayatolás, según publica este lunes el periódico Wall Street Journal citando fuentes gubernamentales.
A horas de cumplirse la primera semana del anuncio de alto el fuego, Ormuz sigue en el foco de la contienda. Las Fuerzas Armadas iranÃes han respondido al anuncio del bloqueo estadounidense, asegurando que se trata de un acto de «piraterÃa» y afirmando que no habrá seguridad «para nadie» si la de sus puertos se ve comprometida por Estados Unidos. «Ningún puerto en estas aguas estará a salvo», ha aseverado el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari en declaraciones recogidas por los medios oficiales persas. Por su parte, la Guardia Revolucionaria ha apuntado que «cualquier buque militar que se acerque al estrecho de Ormuz viola el alto el fuego», amagando con responder de igual forma.
El tránsito de buques por el estrecho se ha desarrollado de forma limitada e incierta este lunes ante el incremento de la inestabilidad en la zona, según refleja la plataforma de monitoreo marÃtimo MarineTraffic. El cierre del paso anunciado por EEUU, que se suma al impuesto por Irán, se ha hecho notar en los mercados y sobre el precio del petróleo (en el caso del crudo de Texas, al alza en un 7,13%), mientras la producción petrolera de la OPEP se ha visto reducida en casi un 30% desde el inicio de la guerra. A través de su ministro de Exteriores, Catar ha pedido a Irán consolidar la tregua con Estados Unidos y «abstenerse» de utilizar el estrecho de Ormuz como «carta de presión o negociación» en perjuicio de la economÃa mundial.
Israel, por su parte, ha manifestado su pleno apoyo al bloqueo de Trump, una medida «firme» por la que Tel Aviv mantiene «coordinación constante con EEUU», en palabras del primer ministro, Benjamin Netanyahu. Mientras tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado una conferencia internacional «en los próximos dÃas», organizada conjuntamente con el Reino Unido, con paÃses dispuestos a participar en una misión «estrictamente defensiva», para restablecer la libre circulación por el paso marÃtimo.
Ormuz y el programa nuclear truncaron las negociaciones
El mandatario israelà ha asegurado este lunes que el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos «podrÃa romperse de un momento a otro» durante una reunión con su gabinete, según publican varios medios hebreos. Por contra, fuentes del Gobierno de Pakistán —mediador entre ambos paÃses— señalan que las conversaciones entre Washington y Teherán «no han terminado» y que se encuentran «en punto muerto», señalando que «el proceso avanza en la dirección correcta».
El ministro de Exteriores iranÃ, Abás AraqchÃ, ha revelado este lunes que ambas partes estuvieron a «un paso» de firmar un acuerdo en las conversaciones de Pakistán, algo que no se produjo por las exigencias «maximalistas» y los «cambios de las reglas» por parte de EEUU, según el diplomático persa. Varios elementos a discutir derivaron en diferencias insalvables para consolidar el alto el fuego. Según ha expuesto Netanyahu a su gabinete, EEUU no pudo «tolerar» que Irán no cumpliese con la reapertura plena de Ormuz acordada en la tregua, lo que consideraron una «flagrante violación» de lo pactado.
No obstante, el principal obstáculo de las conversaciones fallidas fue el programa nuclear iranÃ. Washington buscaba una renuncia total y expresa de Teherán a su derecho al enriquecimiento de uranio, pero el régimen persa no accedió. La delegación iranà exigió a cambio de esa condición una de sus lÃneas rojas: que se reconociese su control total sobre el estrecho, una cláusula insalvable para la parte estadounidense, según ha revelado un funcionario de seguridad paquistanà a la agencia Efe.
Sin embargo, el propio Trump ha confirmado este lunes que Irán se ha puesto en contacto con Estados Unidos para una nueva ronda de negociaciones. «Nos ha contactado la otra parte», ha explicado el presidente estadounidense a los medios de comunicación en la Casa Blanca. «Quieren llegar a un acuerdo a toda costa», ha remachado el mandatario, que no ha querido revelar si Washington aceptará volver a sentarse en la mesa de negociaciones.
Israel negocia con LÃbano este martes una tregua
La guerra en el LÃbano, otro de los principales puntos de discordia en las negociaciones de Islamabad, continúa este lunes pese al alto el fuego. Al menos cuatro personas han muerto y otras tres han resultado heridas en un ataque del Ejército de Israel en la localidad de Marub, en el sur del paÃs, según han anunciado las autoridades libanesas. La ofensiva israelà contra Hezbolá deja ya más de 2.000 vÃctimas mortales y cerca de 7.000 heridos mientras el gobierno del LÃbano entabla negociaciones con Tel Aviv en busca del cese de hostilidades, que el Ejecutivo hebreo condiciona a que Beirut se sume a los esfuerzos para desarmar a la milicia chiÃ.
El presidente libanés, Joseph Aoun, consideró este lunes que su paÃs e Israel tienen la posibilidad de lograr una salida «sostenible» al conflicto, pero alertó de que ambos deberán hacer concesiones, en la vÃspera de que ambos gobiernos se sienten para mantener conversaciones directas en Washington. Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha explicado que su Ejecutivo continúa «trabajando por detener esta guerra», en busca de «asegurar la retirada israelà de todo el territorio, recuperar a todos los prisioneros, la reconstrucción de los pueblos y ciudades destruidas, el retorno seguro de los desplazados y permitirles vivir en ellos con dignidad y seguridad».
No obstante, Israel continúa impulsando su ofensiva sobre el paÃs vecino, especialmente en el sur del LÃbano, donde en las últimas semanas ha destruido la mayorÃa de puentes sobre el rÃo Litani, una zona desalojada por las evacuaciones masivas y que Tel Aviv ha reivindicado públicamente su intención de controlar. Por esa razón, ya se están destruyendo las viviendas de esa franja del paÃs, según explicó el domingo el ministro de Defensa israelÃ, Israel Katz.
En esa misma lÃnea, el Ejército hebreo ha anunciado este lunes que está a «dÃas» de tomar la localidad de Bint Jbeil, en el sur del LÃbano y a unos 3 kilómetros de la divisoria entre ambos paÃses. Las Fuerzas israelÃes insisten en que en esa localidad ya solo permanece «un pequeño número» de miembros de Hezbolá, después de varios dÃas de «operaciones de precisión» en la zona. Doce soldados israelÃes han muerto en combate en el sur del LÃbano desde el 2 de marzo (uno de ellos por fuego amigo), mientras que dos civiles murieron en el norte de Israel por ataques de Hezbolá, además de un tercero por fuego errado de un tanque israelÃ.
