Publicado: junio 23, 2026, 5:30 pm
Irán y Estados Unidos vuelven a intercambiar contradicciones sobre las condiciones de su acuerdo de paz mientras las negociaciones avanzan tras el encuentro en Suiza. Esta vez, con la cuestión nuclear de fondo: en la lÃnea de Vance este lunes, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha insistido este martes en que Irán ha aceptado «someterse al más alto nivel de inspecciones nucleares durante un periodo infinito». «Si no hubieran aceptado esto, ¡no habrÃa más negociaciones!», ha destacado el mandatario norteamericano.
Sin embargo, el régimen persa niega que exista un protocolo para ello y no garantiza que esas inspecciones, a cargo del Organismo Internacional de la EnergÃa Atómica (OIEA) se vayan a producir. «No ha habido ninguna reunión con el director del OIEA ni existe ningún plan para que el organismo realice inspecciones en las instalaciones nucleares iranÃes dañadas», ha asegurado el portavoz del Ministerio de Exteriores iranÃ, Ismail Bagaei, en una rueda de prensa. Preguntado por esa contradicción, Trump ha insistido en que, «en el momento oportuno», inspectores de la OIEA accederán a territorio persa: «Se equivocan, lo saben. Nos lo dijeron internamente y lo tenemos confirmado al cien por cien. Si lo que dicen fuese cierto, cancelarÃa las reuniones ahora mismo«. Según el mandatario estadounidense, «no hay prisa para que eso suceda».
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, afirmaba tras las conversaciones en Suiza que Irán habÃa asumido ese compromiso, una lÃnea roja para Washington, que exige que se inspeccionen las instalaciones de Fordow, Isfahan y Natanz, atacadas por Israel y Estados Unidos en 2025, y que se recuperen y retiren de Irán 440 kilos de uranio enriquecido, en paradero desconocido, que el régimen persa podrÃa usar con fines civiles o militares, si bien el paÃs de los ayatolás se ha comprometido a no fabricar ni adquirir armas nucleares. «Lo más importante es que hemos asegurado, y es el motivo por el que lo hice (atacar Teherán), es que Irán nunca tenga un arma nuclear, y ellos mismos han acordado eso», ha destacado Trump en un mitin este martes.
Además, Teherán asegura que 12.000 millones de dólares en fondos iranÃes congelados serán liberados «de inmediato»: eso contradice lo que el vicepresidente Vance aseguró este lunes, señalando que ningún fondo se desbloquearÃa «a menos que siga habiendo avances». Además, Vance habÃa apuntado que ese dinero servirÃa para que Irán comprase productos agrÃcolas y bienes de primera necesidad a EEUU, algo que el gobernador del Banco Central iranÃ, Abdolnaser Hemmati, ha negado, aunque con matices: «Si el precio y la calidad de los productos estadounidenses son más adecuados que los de otros paÃses, no tenemos ningún impedimento para comprarlos».
Sin embargo, esas discrepancias no parecen haber roto, al menos de momento, el curso de unas negociaciones que avanzan: el viceministro de Exteriores iranÃ, Kazem Gharibabadi, ha asegurado que la fase de negociaciones técnicas iniciadas en Suiza ya ha concluido con la creación de cuatro grupos de trabajo y un Comité de Alto Nivel, compuesto por representantes de Irán, EEUU (el vicepresidente Vance) y los primeros ministros de Catar y Pakistán, que dirigirán las negociaciones sobre cuatro puntos: «Levantamiento de sanciones, programa nuclear, reconstrucción y desarrollo económico, y seguimiento e implementación», según apuntó el diplomático persa.
De momento, el estrecho de Ormuz, epicentro de las tensiones entre Washington y Teherán casi cuatro meses de guerra, está «completamente abierto» para barcos comerciales, según las propias autoridades iranés, que negocian con Omán la futura gestión conjunta de la seguridad en el paso marÃtimo. Este mismo martes, Trump ha presumido de que «19 millones de barriles de petróleo» atravesaron Ormuz el lunes, «un récord» que está haciendo, según el mandatario, que «los precios del petróleo se desplomen». No obstante, la cuestión del estrecho aún no está resuelta, toda vez que Irán rechaza que el paso vuelva «a la situación anterior a la guerra» y aspira a ejercer cierto control sobre el paso, algo que EEUU rechaza defendiendo la libertad total de tránsito.
Se rompe la tregua mientras Israel y LÃbano se reúnen
Por otra parte, la situación en el LÃbano continúa siendo la principal amenaza del proceso de paz después de que este martes las tropas israelÃes hayan incumplido la tregua abriendo fuego y matando a dos personas en el sur del paÃs árabe. En un comunicado, el Ejército hebreo ha alegado que el ataque fue contra «una célula de terroristas armados» de Hezbolá que suponÃan una amenaza para sus soldados en el área ocupada por Israel, que Tel Aviv considera una «zona de seguridad» y de la que rechaza retirarse.
El suceso rompe tres dÃas de la tregua acordada el viernes por Israel y la milicia chiÃ, marcados por una calma tensa. Además, ocurre el mismo dÃa en el que Israel y LÃbano han retomado sus negociaciones, la quinta desde que empezó la guerra, para tratar de poner fin al conflicto. El presidente de LÃbano, Joseph Aoun, ha asegurado que su paÃs no aceptará «nada menos» que la retirada total de Israel del sur libanés y el fin de toda tutela extranjera, en una referencia implÃcita a la influencia de Irán en el paÃs a través de Hezbolá. Sin embargo, el embajador israelà en EEUU y principal negociador, Yechiel Leiter, ha asegurado que esta quinta ronda «ha sido un desastre total», y que el único objetivo israelà es la desaparición de la milicia chiÃ, que supone una amenaza para sus fronteras: «Hezbolá debe ser derrotado y eliminado de la ecuación. En cambio, ahora existe el peligro de que Hezbolá haya recibido un impulso».
Por contra, el primer ministro israelÃ, Benjamin Netanyahu, ha reiterado una vez más que sus tropas continuarán en el sur del paÃs árabe «actuando con determinación para neutralizar las amenazas contra nuestros soldados y ciudadanos, desmantelar la infraestructura terrorista y mantener la zona de seguridad en el sur de LÃbano», según una declaración conjunta del propio Netanyahu, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Eyal Zamir.
Hezbolá exige un calendario para la retirada israelÃ
Mientras las negociaciones entre Beirut y Tel Aviv tienen lugar en Washington, el lÃder de Hezbolá, Naim Qassem, ha exigido este martes que se establezca un calendario para la retirada de las tropas israelÃes del sur del LÃbano, asegurando que Israel «no tiene otra opción» que abandonar el territorio libanés. El lÃder de la milicia chià sostuvo que, tras el actual alto el fuego, «deben cesar las operaciones israelÃes por tierra, mar y aire, desplegarse plenamente el Ejército libanés, liberarse los prisioneros, facilitarse el regreso de los desplazados a sus localidades y ponerse en marcha la reconstrucción» de las zonas afectadas por el conflicto. «La agresión fracasó en alcanzar sus objetivos y en imponer su proyecto. La resistencia y el pueblo libanés pagaron el precio, pero resistieron», ha subrayado Qassem.
Pese a que el acuerdo de paz entre EEUU e Irán engloba «todos los frentes», el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha asegurado ante la prensa que cualquier proceso de alto el fuego en LÃbano es «aparte» dado que «es un paÃs soberano». «Vamos a negociar y tratar directamente con el gobierno libanés sobre lo que sucede dentro del paÃs», ha señalado Rubio. El embajador iranà ante la ONU, Ali Bahreini, ha advertido de que el fin de la ofensiva israelà en el paÃs árabe es una lÃnea roja para Irán y que, de romperse el alto el fuego en el LÃbano, Irán «responderá».
