Publicado: noviembre 30, 2025, 1:30 pm
Eduardo Casanova (Madrid, 1991) ha transitado siempre por el filo de la provocación. Con 14 años, interpretó a Fidel en la mítica serie de Aída, convirtiéndose en el primer personaje adolescente gay de la televisión. Después, inició su camino como director con ‘Pieles’, una película donde la protagonista tenía el culo en la cara -literalmente-, lo que le valió el apodo de enfant terrible del cine español. Ahora, estrena ‘Silencio’, miniserie de vampiras con SIDA, que hablan lenguaje inclusivo y toman antidepresivos. Ya no es tan enfant, pero ‘Leyendo el Periódico en 20minutos’ resulta tan terrible como nos tiene acostumbrados.
La semana pasada estuvo marcada por el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, cuando recordamos que 38 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de 2025 en España. «Estoy seguro de que todos los que entendemos la lucha feminista estamos atravesados por el patriarcado y la misoginia con la que se nos ha criado desde hace siglos», comenta sobre un «problema muy complicado». Para Casanova, «una buena forma de empezar a resolverlo es abolir la prostitución».
En el sector audiovisual, esta lacra está «muy presente», reconoce. Precisamente, como cuenta 20minutos, la mitad de las llamadas recibidas en el último año por violencia machista en el sector cultural proceden del cine. «Continuamente se habla de ello y se han añadido muchas figuras como las coordinadoras de intimidad para escenas de desnudos o sexo donde en el pasado, o tal vez el presente, hubo mucha violencia. Pero hay que seguir trabajando en ello, nunca es suficiente».
Abrimos las páginas de salud para comentar una noticia muy positiva: los adolescentes beben, fuman y se drogan menos que nunca, según una reciente encuesta del Ministerio de Sanidad. Por citar algún dato, el consumo diario de tabaco entre menores de 14 a 18 años desciende al 4.3%, el más bajo desde que hay registros (1994). «Es curiosísimo, el otro día estaba pensando que yo empecé a trabajar muy pronto [interpretando a Fidel, un chico de 14 años en la mítica serie Aída] y nunca he usado drogas ni bebo prácticamente, pero siempre me he sentido muy bicho raro. Me gustaría ser adolescente en este momento; no me sentiría así».
Ay me está sonando la alarma del móvil… Lo explico: me avisa de que tome el ansiolítico. Hay que visibilzar la salud mental
Muchos expertos atribuyen, en parte, la baja presencia de drogas psicoactivas entre los menores a la información sobre sus riesgos. «De todas formas -cuestiona el madrileño- también se ha repetido mucho la necesidad del uso del condón y sin embargo, hay un porcentaje cada vez más alto de jóvenes adolescentes que contraen sífilis o VIH por mantener relaciones sexuales sin protección. Alguna información cala y otra no”, comenta, al tiempo que recuerda que este 1 de diciembre es el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. «Es uno de los días más olvidados».
Pasamos a hablar de ciencia, dado que un reciente estudio de la Universidad de Oxford ha descubierto que hace 21 millones de años nuestros antepasados simios ya se besaban. El cineasta alucina al conocer este hallazgo: «¡Qué lindos!». Ahora los investigadores quieren saber si besarse es un comportamiento evolutivo o una invención cultural. «La lengua es una parte del cuerpo erógena, entonces lo entendería como una forma de supervivencia, pero si tiene que ver con una cuestión de cariño, me parece precioso», reflexiona.
Mi primer beso fue en la ficción. En la vida real, también fue en el cine jajaja: viendo ‘Volver’ de Almodovar
El primer beso en el cine apareció en 1896 en la película Kiss (William Heise), donde los protagonistas se besaban durante 18 segundos. La escena resultó tan escandalosa para la época que la policía llegó a presentarse en varias salas para impedir que el público pudiera verla. El primer beso de Casanova fue en la ficción, rodando. «Luego en la vida real fue viendo la película ‘Volver’. La tuve que ver otra vez porque la primera estaba distraído», bromea.
En la sección de Cultura, el joven director es uno de los protagonistas porque este 1 de diciembre estrena ‘Silencio’, una tragicomedia de tres episodios que sigue a varias generaciones de vampiras enfrentadas a la escasez de ‘sangre limpia’, desde la Peste Negra hasta la crisis del SIDA en España. Tiene «un mensaje claro», en este caso para las protagonistas, que tienen VIH, pero es extrapolable a cualquier persona: «Hay que romper el silencio. Todo lo que te callas te mata por dentro».
La felicidad ocupa un lugar destacado en su obra. “Mister Wonderful ha hecho mucho daño con la dictadura de la felicidad. No se puede ser feliz todo el rato; la felicidad son momentos puntuales. Y no existiría la felicidad si no existiera la tristeza. Hay que romper el silencio también cuando estás infeliz, sino no puedes recibir ayuda”.
En un momento del podcast, mientras hablamos sobre esto temas filosóficos, a Eduardo le suena la alarma del móvil. «Ay perdoname, que es una alarma… Pero no hay problema porque me apetece explicarlo: es una alarma que me pongo para el ansiolítico que me toca. Porque tomo medicación y hay que visibilizar la ansiedad y la salud mental. Es que como estoy así con la ansiedad, sino se me olvida tomarme la pastilla».
De una noticia, pasamos a analizar una viñeta, uno de los formatos que ha sobrevivido a todo tipo de cambios en el periodismo. Las caricaturas nacieron hace siglos para criticar al poder cuando la prensa escrita aún tenía muchas restricciones. En este caso es una ilustración de Álvaró Terán, llamada ‘Navidad Adelantada’. «Yo vengo vestido de blanco, pero perfectamente podría ir de verde: soy El Grinch, detesto la Navidad, desde hace años intento irme fuera para no estar en Madrid, en mi ciudad».
«Me horroriza, no solo por lo que dice la gente de que te acuerdas de los familiares que has perdido, sino porque hay una obligación que nos autoimponemos de ser felices: la familia tocando la pandereta, villancicos, regalos… Para las familias que son creyentes es una época importante, que la disfruten desde su religión, pero para el resto, además, se ha convertido en un elemento consumista. Luego llega enero y nadie tiene dinero. De verdad, creo que hay mucha gente que no le gusta la Navidad y no lo sabe», ironiza.
Terminando de leer el periódico, jugamos a una sección llamada ‘La Venganza de la Hemeroteca’, donde Casanova analiza noticias que este mismo medio publicó sobre él en los últimos años. «Es verdad, colecciono dentaduras», reconoce sobre uno de los titulares. «Lo hago desde hace 5 años, tengo una sala solo de dientes y anatomía en casa. Mi favorita es una de Fernando Estrella, una figura icónica de la movida madrileña, que heredé cuando falleció. Pero no todo tiene un caracter simbólico: me parecen bellísimos los dientes, los colmillos… Por algo habré hecho una serie de vampiras», bromea, tan terrible como siempre.
También puedes escucharlo en Spotify, así como los todos capítulos anteriores en Youtube.
