Publicado: enero 6, 2026, 4:30 am
La tensión diplomática entre Estados Unidos y Dinamarca ha escalado tras las declaraciones de Donald Trump sobre la necesidad de controlar Groenlandia por motivos de «seguridad nacional». Ante esto, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido en declaraciones a la cadena TV2 que un ataque estadounidense contra un aliado de la OTAN supondría «el fin de la alianza militar y de la seguridad construida tras la Segunda Guerra Mundial».
«Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, todo se acabaría. Eso incluye la Alianza y, por tanto, la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial», ha explicado la jefa del Gobierno danés, que también ha asegurado que está haciendo «todo lo posible» para evitar una escalada. Además, la primera ministra ha acusado a Washington de ejercer una «presión inaceptable» y de lanzar un «ataque irrazonable contra la comunidad internacional».
Groenlandia se abre al diálogo con Trump
Las declaraciones de Frederiksen se producen después de que el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, instase a Trump a renunciar a sus «fantasías sobre la anexión». «Basta de presiones. Basta de insinuaciones», señaló este lunes el líder groenlandés a través de su perfil de Facebook. «Las amenazas y la retórica reiterada de Estados Unidos son total y absolutamente inaceptables entre amigos», añadió.
El primer ministro de Groenlandia afirmó que su gobierno está intentando «abrir el diálogo» con Estados Unidos «a través de los canales diplomáticos y políticos adecuados», pero que este «presupone respeto» y que este territorio, autónomo pero perteneciente a Dinamarca, toma sus propias decisiones y nadie irá a «apoderarse de él».
El dirigente argumentó que este territorio no puede ni debe compararse con Venezuela ni con otros países dominados por el caos y la dictadura», después de la incursión militar estadounidense del sábado para capturar al presidente Nicolás Maduro, un evento tras el que Trump ha proyectado múltiples ambiciones territoriales en declaraciones a la prensa, incluyendo, de nuevo, a la isla ártica.
«Somos una sociedad abierta y democrática con instituciones sólidas. Nuestras decisiones se toman aquí. Groenlandia es nuestro país», defendió Nielsen, antes de agregar que «nadie viene a apoderarse de él».
