Día Nacional del Maíz: México sólo producirá 49% del grano que consumirá en 2026 - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Día Nacional del Maíz: México sólo producirá 49% del grano que consumirá en 2026

Publicado: septiembre 26, 2026, 12:00 pm

México llegará al Día Nacional del Maíz, que se conmemora el 29 de septiembre, con una menor producción, una reducción de la superficie cosechada y una creciente dependencia de las importaciones. Para 2026, el país producirá 23.5 millones de toneladas de grano frente a un consumo aparente de 48.2 millones, por lo cual el índice de autosuficiencia se ubicará en alrededor de 49%, de acuerdo con estimaciones del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

Especialistas consultados por este periódico atribuyen el deterioro a una combinación de menor superficie cultivada, altos costos de producción, problemas de financiamiento, condiciones climáticas adversas y cambios en las políticas públicas del sector.

Te puede interesar

El director general de GCMA, Juan Carlos Anaya Castellanos, subrayó que no se trata únicamente de una mala cosecha o de un problema coyuntural de precios, sino de las consecuencias de malas decisiones de política pública.

En tanto, el académico de la Universidad Autónoma de Sinaloa y consultor en asuntos económicos agrícolas, Samuel Sarmiento Gámez, consideró que ante la situación por la que atraviesa el sector, es necesario hacer ajustes importantes a las políticas públicas que se aplican en esa actividad, con el fin de apoyar a los agricultores para que sean más productivos.

En 2026, México producirá 49% del maíz que consumirá

GCMA estima que México producirá 23.5 millones de toneladas en 2026, frente a un consumo aparente de 48.2 millones, lo que sitúa el índice de autosuficiencia en 49%.

De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) sistematizadas por esa consultora, en 2017, la producción de maíz fue de 27.7 millones de toneladas y el consumo fue de 40.3 millones. Ese año se registró una autosuficiencia de 69%.

Para el cierre de 2026, la producción será de 23.5 millones de toneladas y un consumo de 48.2 millones, con lo cual la autosuficiencia quedará en 49%. Ante esa situación se tendrá que importar el 51% restante.

imageEnlace imagen

México producirá 49% del maíz que consumirá en 2026Gráfico: El Economista

Anaya Castellanos destacó que mientras entre 2017 y 2026, la producción cayó alrededor de 4.2 millones de toneladas, el consumo se incrementó en cerca de 7.9 millones de toneladas.

Las cifras implican que la proporción del consumo no cubierta por la producción nacional pasó de alrededor de 31% en 2017 a 51% en 2026.

De enero a julio de 2026, México importó 14.72 millones de toneladas de maíz, un máximo para ese periodo, según GCMA. Representa 7.4% más que en el mismo periodo del año anterior.

GCMA estima que México importará 24.8 millones de toneladas al cierre de 2026, superando el récord de 2025. En 2017 México importó 15.4 millones de toneladas de maíz.

Disminuye superficie de cosecha

De acuerdo con los expertos consultados, el problema comienza desde la superficie que se siembra y cosecha.

Anaya castellanos explicó que el ciclo primavera-verano es el que más superficie agrícola se cultiva del país. En el correspondiente al año actual, se cosecharon 5.4 millones de hectáreas, 800,000 menos que en 2027, cuando fueron 6.2 millones de hectáreas.

Al respecto, Sarmiento Gámez expuso que los últimos tres años han sido los peores para el campo de Sinaloa a grado de que miles de productores cayeron en cartera vencida y dejaron de sembrar.

Explicó que el encarecimiento de insumos agrícolas ─como fertilizantes, semillas y diésel─, la sequía y los cambios en los programas federales de apoyo al campo provocaron que en el ciclo otoño-invierno 2025-2026, de las 800,000 hectáreas de riego que hay en esa entidad solo se sembraran 584,000.

El especialista comentó que FIRA estima que para el siguiente ciclo agrícola el cultivo de maíz tendrá un costo de 54,365 pesos por hectárea, lo que equivale a 3% más que el año pasado.

imageEnlace imagen

Importaciones de maíz en México, disminuye superficie de cosecha.Gráfico: El Economista

México produce 3.8 toneladas por hectárea; el promedio mundial es de 6.1

Los datos muestran una brecha en los rendimientos por hectárea. De acuerdo con el SIAP y estimaciones de GCMA, el rendimiento promedio nacional es de alrededor de 3.8 toneladas por hectárea, mientras que en Estados Unidos es de 11.5, Ucrania 7.1 y China 6.8. El promedio mundial es de 6.1.

En México el mayor rendimiento se da en Sinaloa, con 12 toneladas por hectárea. Aunque algunas regiones de Chihuahua como Cuauhtémoc y de Jalisco como La Barca muestran una productividad similar.

De acuerdo con Anaya Castellanos, esto ocurre porque la tecnología, la infraestructura, el financiamiento, las semillas, la tecnificación del riego, la mecanización y la asistencia técnica no llegan en las condiciones necesarias.

“La política pública no debe concentrarse exclusivamente en subsidiar la producción existente; tiene que estar orientada a elevar la productividad y la rentabilidad”, remarcó el especialista.

En el caso específico de Sinaloa, Sarmiento Gámez explicó que por falta de agua, la producción promedio bajó de 12.5 toneladas por hectárea a 10.5 toneladas. Lo delicado es que algunos agricultores perdieron hasta 12,000 pesos por hectárea.

imageEnlace imagen

Rendimiento promedio en México y en el mundo en producción de maíz.Gráfico: El Economista

Productores enfrentan altos costos y precios mundiales bajos

Para Anaya Castellanos, la tormenta que padecen los productores del sector tiene varios componentes: precios internacionales deprimidos; apreciación del peso; costos de producción elevados; insuficiente acceso a financiamiento competitivo y falta de cobertura generalizada de seguros agrícolas y climáticos; insuficiencia de instrumentos para proteger precio e ingreso; debilidad de la asistencia técnica y transferencia tecnológica y falta de certidumbre en la comercialización antes de sembrar.

El especialista sostuvo que esos factores derivan en menor rentabilidad, inversión, superficie cultivada, productividad, así como mayores importaciones.

Sin embargo, Anaya Castellanos señaló que debe reconocerse la intención del gobierno federal de implementar un esquema de ordenamiento y comercialización del maíz blanco y para determinados estados productores del ciclo primavera-verano 2026. Ha anunciado que se incorporarán un seguro agrícola y un seguro al ingreso.

No obstante, subrayó, el tamaño del deterioro exige ir mucho más allá.

“México requiere de una política nacional de maíz de largo plazo, con presupuesto, reglas claras y metas medibles de superficie, productividad, producción y autosuficiencia”, mencionó.

Además, recalcó que no basta con reaccionar cuando comienza la cosecha y el productor ya enfrenta problemas de comercialización.

Los productores requieren financiamientos, seguros y contratos

Ante esa situación, Anaya castellanos indicó que debe implementarse una estrategia de seguridad alimentaria para el maíz, basada en cinco ejes.

En primer lugar, financiamiento competitivo, lo cual implica recuperar el acceso al crédito productivo para pequeños y medianos productores, acompañado de garantías que permitan reducir tasas y ampliar cobertura.

En segundo lugar, seguro agrícola y administración integral de riesgos. Dijo que la sequía, exceso de humedad, las heladas, las plagas y los fenómenos climatológicos no pueden seguir siendo riesgos absorbidos exclusivamente por el productor.

Un tercer aspecto es establecer un ingreso que garantice rentabilidad. En concreto dijo que se requieren instrumentos transparentes de agricultura por contrato, coberturas de precios y bases, así como mecanismos de ingreso objetivo que permitan recuperar costos, reconocer productividad y obtener una utilidad razonable.

Un cuarto punto es elevar la productividad. En su opinión eso se logrará con semillas mejoradas, fertilización adecuada, manejo de suelos, agricultura de precisión, tecnificación de riego, mecanización, investigación y asistencia técnica permanente.

Por último, comercialización con reglas previas. Subrayó que el productor debe conocer antes de sembrar quién puede comprar, bajo qué fórmula se formará el precio, cuáles serán las bases, qué calidad deberá cumplir y qué instrumentos tendrá para proteger su ingreso.

No funciona solo repartir dinero, señalan

Sarmiento Gámez afirmó que si realmente el gobierno federal pretende alcanzar la soberanía alimentaria necesita crear una nueva banca de desarrollo de primer piso, que pueda dar créditos a los productores.

Opinó que si bien actualmente opera FIRA, necesita de intermediarios como las parafinancieras y dispersoras de crédito, lo que encarece el financiamiento para el campo.

Desde su perspectiva, urge regresar a la agricultura por contrato y la compra de coberturas en la bolsa de Chicago para asegurar la comercialización y fijar un precio mínimo, sin impedir que el productor se beneficie de eventuales incrementos en el mercado.

Además, se necesitan presupuestos multianuales para el campo, concretamente para sanidad, comercialización y tecnificación del campo.

De esa forma, añadió, habría más recursos para apoyar a los productores, sin impactar los precios de los alimentos

En ese sentido Anaya Castellanos consideró que México no alcanzará la autosuficiencia en maíz debido a que 82% de los productores mexicanos cultivan en menos de cinco hectáreas y de temporal con una producción promedio de 2.5 toneladas por hectárea.

“Por ello México no está en condiciones de alcanzar la seguridad alimentaria y menos la autosuficiencia alimentaria en ese producto”.

Recordó que de 2018 a 2026, los agricultores han dejado de cultivar alrededor de 17% de la superficie destinada al cultivo de maíz, no solo por la caída de los precios del grano, sino por la falta de programas que incentiven la productividad, el aumento en la producción y ayuden a enfrentar los efectos del cambio climático.

Destacó que en el sexenio pasado desaparecieron programas de comercialización y mecanismos como el ingreso objetivo, la agricultura por contrato y las coberturas de precios.

Antes, con la agricultura por contrato, el productor sabía que tendría un comprador y un precio desde que se disponía a sembrar.

“Lo que reclama el certidumbre para poder sembrar”.

Además de lo antes descrito, el analista aseguró que durante los últimos años, el gobierno le ha dado prioridad a los programas asistenciales. Puso como ejemplo los programas de fertilizantes y Precios de Garantía, así como Producción para el Bienestar y Sembrando Vida, que, a su juicio, “solo sirven para repartir dinero”.

diego.badillo@eleconomista.mx

Related Articles