Publicado: septiembre 8, 2026, 4:02 am

Como si se tratara del teatro del absurdo, los residentes de Playa Grande aguardan por un Godot que nunca llega. “Tenemos ya más de un mes esperando una segunda inspección de nuestro edificio, el tiempo pasa y no podemos avanzar”, se lamenta Mariuska Delgado, vecina de uno de los sectores del estado La Guaira más golpeados por los dos terremotos que sacudieron la región centro-norte de Venezuela el miércoles 24 de junio.
Por Pedro Pablo Peñaloza | Infobae
Tras el doblete sísmico, la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura -a cargo del ministro de Transporte, Francisco Garcés- está sometiendo a revisión los inmuebles para definir su futuro.
La primera observación se ajusta al “método del semáforo”, con una etiqueta verde si la estructura se encuentra habitable, una amarilla si sufrió daños parciales y la roja en caso de que se considere de alto riesgo o no habitable.
“Cuando nos pegaron la etiqueta roja, nos dijeron que esperáramos una segunda inspección más profunda para determinar el estado de la edificación”, relata Delgado, una administradora de 48 años.
Advierte que la lentitud de las autoridades contrasta con la rapidez de la tragedia. “Lo que sí avanza es la delincuencia, pues nos robaron el cableado principal, sin contar que a todos los vecinos nos han robado muchísimas cosas y ya nuestro edificio está convertido en baño público, hay orine y heces por las escaleras y por todas las áreas, el olor es espantoso”, describe indignada.
“Estamos como en un limbo, no sabemos qué dirección vamos a tomar y la gente se preocupa porque el mercado inmobiliario se encarece”, comenta Cristina Palmieri.
Administradora de 59 años, señala que “al no contar con la segunda inspección, no tenemos certezas sobre la decisión que tomará el gobierno y si es posible la reconstrucción”.
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