Publicado: junio 25, 2026, 8:30 pm
Cuando el 16 de octubre de 2011 Luis de la Fuente fue destituido el Alavés, su equipo ocupaba la octava posición del Grupo II de Segunda B. No parecía el anticipo de una gran carrera en los banquillos. Más bien confirmaba una trayectoria discreta como entrenador para el riojano. Había pasado por los equipos juveniles del Sevilla y del Athletic, los dos clubes de Primera en los que desarrolló su carrera como futbolista. Después ejerció como delegado de Joaquín Caparrós durante dos temporadas en San Mamés y dirigió al filial rojiblanco también en Segunda B antes de aceptar el reto de Vitoria. Nada hacía presagiar que aquel entrenador acabaría levantando una Eurocopa con España y que llegaría al Mundial como uno de los grandes favoritos. «Cada vez pensaba, el mes que viene me llamará alguien… y no me llamaba nadie». Se quedó sin banquillo durante año y medio. Fueron meses de encrucijada, de buscar un futuro. Pero también de formación. De la Fuente decidió estudiar el juego. Y eligió a uno de los mejores profesores que podía encontrar. Lo tenía a mano. Marcelo Bielsa acababa de aterrizar en el Athletic y revolucionó Lezama. Su primera temporada fue inolvidable: una final de Copa, otra de Europa League y, sobre todo, un fútbol que deslumbró al continente con aquella inolvidable exhibición en Old Trafford frente al Manchester United. De la Fuente se puso en contacto con Bielsa. Le pidió acudir cada día a Lezama. Permiso concedido. «Pasé cuatro, cinco o seis meses yendo a Lezama a ver todos sus entrenamientos. Tengo todos los entrenamientos grabados. Aprendí muchísimo de él. Ha sido un entrenador muy innovador en muchos aspectos futbolísticos», le elogió ayer. Eran tiempos en los que por Lezama aparecían muchos entrenadores dispuestos a conocer los secretos de un técnico argentino obsesionado con la preparación minuciosa, la importancia del detalle y la capacidad de sacar el máximo rendimiento de cada futbolista. En Guadalajara, De la Fuente se declaró un seguidor incondicional del uruguayo. «He sido y soy un gran admirador de Marcelo Bielsa. Le he seguido mucho su trayectoria. Este partido es la primera vez que nos enfrentamos y para mí es un honor y un gusto enorme jugar contra él». De la Fuente miró atrás y destacó la evolución del técnico rosarino: «Marcelo hizo que el Athletic jugara maravillosamente bien al fútbol, con un partido en Old Trafford para enmarcar. Además utilizaba un marcaje al hombre por todo el campo. Ahora no es tan exigente en esa faceta, pero sigue recurriendo a ese tipo de defensa en determinadas zonas. Como todos los entrenadores, ha evolucionado. Y hemos entendido que no hay idea que valga si los jugadores no son capaces de desarrollarla. Su mayor virtud es sacar un rendimiento extraordinario en todos los equipos que ha entrenado», ensalzó.
