Publicado: octubre 15, 2026, 12:00 pm
Un equipo de investigadores españoles ha desarrollado un detallado mapa celular del pulmón que permite observar cómo cambian las células y las señales moleculares a medida que progresa el daño provocado por la Covid-19 grave. El trabajo reconstruye el deterioro del tejido pulmonar hasta las fases más avanzadas de la enfermedad y aporta nuevas pistas sobre los mecanismos implicados en la fibrosis.
La investigación está firmada por Carlos A. García-Prieto y Eva Musulén como primeros autores y el estudio, vinculado a investigadores de centros como el Institut de Recerca Sant Pau, el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras y el Barcelona Supercomputing Center, figura en 2026 como trabajo en prensa en la revista científica Nature Communications.
Para elaborar este atlas, los científicos estudiaron tejido pulmonar de pacientes fallecidos por Covid-19 y analizaron diferentes etapas del daño alveolar difuso. Esta lesión afecta a los alvéolos, las diminutas estructuras pulmonares donde tiene lugar el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre los pulmones y la sangre, y constituye una de las principales alteraciones observadas en los cuadros respiratorios más graves.
La clave de la investigación está en una técnica de transcriptómica espacial, que permite estudiar qué genes están activos conservando al mismo tiempo la posición de las células dentro del tejido. Esto ofrece una ventaja fundamental frente a métodos que requieren separar las células: los investigadores pueden saber no solo qué está cambiando, sino también dónde sucede y qué otras células se encuentran alrededor.
Reducción de la población de células
El mapa obtenido muestra una pérdida progresiva de células esenciales para el funcionamiento pulmonar. Entre ellas destacan los neumocitos de tipo I, que recubren buena parte de los alvéolos y resultan fundamentales para el intercambio de gases. Los investigadores observaron también una reducción de diferentes poblaciones de células endoteliales de los vasos sanguíneos y de células NK —natural killer—, integrantes del sistema inmunitario que participan en la respuesta frente a infecciones virales.
Al mismo tiempo que desaparecen determinadas poblaciones celulares, otras ganan presencia. El estudio identifica un incremento de células mieloides y del estroma, incluidos determinados fibroblastos localizados alrededor de los bronquios. Estas células intervienen normalmente en la reparación del tejido, pero pueden contribuir a la fibrosis cuando su actividad y las señales que reciben favorecen una respuesta cicatricial anómala.
Los científicos pudieron observar también los intentos de reparación pulmonar. Los neumocitos de tipo II tienen capacidad para actuar como progenitores y generar neumocitos de tipo I, ayudando a reconstruir el epitelio de los alvéolos. El análisis permitió seguir señales relacionadas con este proceso de diferenciación, aunque en las fases más avanzadas del daño esa respuesta regenerativa no consigue restaurar la arquitectura normal del pulmón.
Una fotografía de ‘alta resolución’
Entre las señales moleculares identificadas destaca la vía de señalización TGF-β, estrechamente relacionada con los procesos fibróticos. Los investigadores encontraron además comportamientos diferentes de SMAD3 y SMAD7, proteínas que participan en esta ruta molecular. La posibilidad de situar espacialmente estas señales permitió relacionarlas con las poblaciones celulares que van apareciendo a medida que progresa el daño.
El trabajo proporciona así una especie de fotografía de alta resolución de cómo evoluciona el pulmón gravemente dañado, pero sus resultados deben interpretarse dentro de sus límites. Las muestras proceden de personas fallecidas con Covid-19, por lo que los mecanismos descritos corresponden a formas graves y mortales y no pueden extrapolarse directamente a infecciones leves o moderadas. La identificación de vías relacionadas con la fibrosis tampoco implica que exista ya un nuevo tratamiento: proporciona mecanismos y posibles dianas que deberán investigarse para comprobar si pueden traducirse en futuras estrategias terapéuticas.
