Publicado: julio 17, 2026, 5:30 pm
Un tribunal británico condenó este viernes a tres años de prisión de a la madre de Vickrum Digwa, quien está sentenciado a 21 años de cárcel tras haber matado a puñaladas al estudiante universitario británico-polaco Henry Nowak. Esto sale debido a que se llevó de la escena del crimen el arma blanca utilizada por su hijo, de religión sij.
Kiran Kaur, de 53 años, ha sido condenado por el tribunal de la Corona en Southampton, por haberse llevado hasta su vivienda el arma blanca utilizada por su hijo para apuñalar hasta la muerte a Nowak, de 18 años, en un intento de poder cubrir a su hijo y obstaculizar la investigación.
«Digwa mintió a la Policía sobre Henry después de llevar a cabo el acto insensato de violencia y, inmediatamente después, Kiran Kaur decidió ayudar a su hijo quitándole el arma homicida en un intento deliberado por obstruir la investigación y ocultar pruebas cruciales», ha indicado una responsable del Servicio de la Fiscalía de la Corona, Kelly Newman, en un comunicado.
La Policía encontró la daga indo-persa -utilizada en el marco de sus creencias religiosas al ser sij, si bien no era un kirpan o cuchillo utilizado para ceremonias- en el domicilio familiar junto a otras 20 armas. En junio de 2026, Digwa fue condenado a cadena perpetua con una condena mínima de 21 años por estos hechos.
La Oficina Independiente de Conductas Policiales (IOPC, por sus siglas en inglés) informó a principios de julio de la apertura de una investigación por negligencia grave después de que dos agentes esposaran y arrestaran a Nowak mientras se encontraba en el suelo herido tras haber recibido varias puñaladas por parte de Digwa.
Las autoridades británicas difundieron imágenes de la cámara corporal de uno de los agentes en las que se veía a Nowak esposado en el suelo, repitiendo en hasta nueve ocasiones que había resultado herido por arma blanca, y agonizando mientras otros efectivos hablaban con el agresor, que alegó que Nowak le había proferido insultos racistas.
El incidente desató importantes manifestaciones en Southampton, así como en otros puntos de Reino Unido, y al menos 25 personas fueron detenidas por causar «desórdenes públicos violentos». Las protestas fueron alentadas desde redes sociales tras los comentarios de figuras públicas como el multimillonario Elon Musk o el líder de Reform UK, el ultraderechista Nigel Farage.
