Publicado: agosto 26, 2026, 7:31 am
El ‘Sussexit’, término con el que se denominó a la marcha de los duques de Sussex de Reino Unido —y el abandono de la familia real británica—, tuvo lugar el 8 de enero de 2020. Pero este 19 de agosto se empezó a hablar del ‘regretxit’ después de que el príncipe Harry anunciara su regreso a su tierra natal junto a su mujer, Meghan Markle, y sus hijos, Archie y Lilibet.
Este término, que mezcla «regret» (arrepentirse) con «exit» (salida), no era para nada esperado, pues hace apenas quince meses que el hijo menor de Carlos III aseguró a la BBC que no veía posible poder traer a su mujer y sus hijos de vuelta a Reino Unido por temas de seguridad.
Pero algo ha debido de cambiar, pues este regreso no se trata de una visita oficial o puntual, sino de una estancia prolongada, aunque se desconoce durante cuánto tiempo será. Aun así, según The Times, este podría ser un paso intermedio para poner rumbo a un nuevo destino como Canadá o Australia.
Según la versión británica de ¡Hola!, llevan meses organizando la mudanza, pero no revelaron al rey su decisión de volver hasta el 16 de agosto, noticia de la que después se informó al príncipe Guillermo.
Y es que Harry lleva tiempo deseando querer reconciliarse con su familia, como declaró a BBC News: «Algunos miembros de mi familia no me van a perdonar haber escrito un libro y nunca me perdonarán por otras muchas cosas, pero me encantaría una reconciliación con mi familia. No tiene sentido seguir peleando más».
Ya en aquella entrevista afirmó que, además, le parecía «muy triste no poder mostrarles» a sus hijos su país natal, ya que el pequeño Archie dejó Reino Unido con menos de un año y Lilibet directamente nació en Santa Bárbara, ciudad californiana en la que se instalaron tras el ‘Sussexit’.
El tiempo en Estados Unidos no ha estado exento de polémicas, pues, tras marcharse alegando problemas de seguridad, dejando atrás sus privilegios de miembros de la Casa Real, salieron a la luz diversos detalles privados. La pareja protagonizó entrevistas en televisión, libros y documentales en los que hablaron de los supuestos comentarios racistas que oyeron dentro de la propia familia hacia Meghan Markle y hacia su hijo Archie, así como lo desplazado que el príncipe aseguró que se sintió por ser el segundo en la línea de sucesión y el presunto acoso de la prensa británica, contra la que Harry mantenía y mantiene un largo litigio.
En estos seis tormentosos años, los ojos estaban más puestos que nunca en los encuentros familiares, como los encuentros entre hermanos en la fundación de su madre, el funeral del príncipe Felipe de Edimburgo y el de Isabel II, donde cada detalle se escudriñaba para ver si había tensión o no entre ellos.
El último de ellos fue este verano en Highgrove House, la residencia privada de su padre en Gloucestershire, donde hubo un acercamiento y Carlos III volvió a ver a sus nietos Archie y Lilibet tras cuatro años.
Proyectos frente a la opinión pública
Este ‘Regretxit’ también podía haber llegado con un pan bajo el brazo, pues se afirmó que Meghan Markle, actriz de profesión, iba a retomar su carrera nueve años después, y lo iba a hacer participando en la tercera temporada de The Gentlemen, serie de Guy Ritchie para Netflix.
No obstante, este proyecto podría haberse cancelado apenas un día después de haberse anunciado. La newsletter de cotilleos Fresh Hell sostuvo que Guy Ritchie había dado marcha atrás porque «las reacciones en Reino Unido fueron tan adversas que resultó imposible seguir adelante».
Al parecer, el recelo de la sociedad británica podría haber motivado este movimiento. Un sondeo de opinión elaborado por la firma demoscópica YouGov para el dominical The Sunday Times reflejó que el 51% de los consultados se opone a que los duques regresen a sus funciones como miembros activos y a tiempo completo de la familia real, y solo un 23% respaldaría este movimiento; el resto se mostró indeciso.
Además, entre los encuestados, un 34% considera que el regreso de la pareja resultará perjudicial para la monarquía, una cifra que supera por un amplio margen al escaso 14% que opina que su vuelta será beneficiosa para la institución, y el resto no contestó.
No obstante, al margen de la encuesta, no son pocos los medios que aluden a un posible motivo económico para justificar su regreso, mientras que otros también señalan a la mala relación con Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien ha mostrado públicamente su rechazo al hijo menor de Carlos III.
Una vuelta aún con tensiones
Según los medios, se establecerá en una residencia privada a las afueras de Londres, un entorno blindado frente al escrutinio mediático. La vuelta ha abierto un nuevo capítulo en la tormentosa relación de los duques con el príncipe Guillermo, heredero de la corona británica, quien no se habla con Harry, su hermano menor.
Como reflejo de las tensiones latentes que aún fracturan a la dinastía de los Windsor, el dominical The Sunday Telegraph señala que los duques de Sussex no asistirán a las tradicionales Navidades en la mansión de Sandringham, en el este de Inglaterra, junto al rey Carlos III y el resto de la familia real.
