Publicado: septiembre 23, 2026, 1:30 am
La modelo Cindy Crawford y su marido, Rande Gerber, han sido visto llegando a la casa que su hijo Presley, fallecido el pasado domingo 27, tenía en Hollywood.
Según las imágenes publicadas por Daily Mail, el empresario conducía un Range Rover negro mientras su mujer ocupaba el asiento del copiloto. Crawford llevaba una gorra y grandes gafas de sol oscuras que ocultaban su rostro y su enorme tristeza.
«Cindy está desconsolada. Está completamente devastada. Esta es la peor pesadilla de cualquier padre», aseguró una fuente a Page Six.
El joven apareció muerto en el centro de desintoxicación donde había ingresado unas horas antes, en Los Ángeles. Todo indica que fue por una sobredosis, aunque la familia ha pedido privacidad en estos momentos tan dolorosos.
Tanto Cindy como su marido, con el que lleva casada casi 30 años, nunca ocultaron los problemas de su hijo, tanto de salud mental como de adicciones. Ambos le han ayudado sistemáticamente a seguir adelante y, en particular, ella, ha publicado siempre comentario cariñosos y de apoyo hacia su primogénito, al que llamaba «mi guerrero».
No existe, de momento, una causa oficial de la muerte de Presley Gerber, aunque las primeras informaciones apuntan a una sobredosis.
Lo que sí ha confirmado oficialmente el departamento de Policía de Santa Mónica es que el domingo 20 de septiembre, sus agentes recibieron un aviso por una «posible sobredosis» en un inmueble situado en la zona de Berkeley Street. Cuando llegaron encontraron a un hombre adulto fallecido, posteriormente identificado como Presley.
Según TMZ, los servicios de emergencia intentaron reanimarlo antes de que fuera declarado muerto, diez minutos después del aviso. La autopsia ya se ha realizado, pero su resultado figura como deferred (es decir se aplaza señalar la causa de la muerte hasta que se investigue bien).
Según fuentes citadas por TMZ, Presley habría ingresado en el centro de rehabilitación de Santa Mónica el sábado por la noche, apenas unas horas antes de morir.
La misma publicación asegura, citando a personas que tuvieron contacto con él, que el joven aparentemente no estaba sobrio cuando llegó al centro y que había acudido allí buscando ayuda para sus problemas con el consumo de sustancias.
Según informa Hola, el pasado marzo viajó a México para someterse a un tratamiento con ibogaína, una sustancia psicoactiva utilizada contra las adicciones y no aprobada como tratamiento médico en Estados Unidos. La experiencia resultó positiva, aunque no a largo plazo.
El joven habló abiertamente durante años de sus problemas con las adicciones y la salud mental, incluidos la depresión y los ataques de pánico.
En 2023 definió su situación en el podcast Studio 22 como «un trabajo de 24 horas al día, siete días a la semana» y señaló que si podía ayudar a otros en sus circunstancias, su lucha habría merecido la pena.
