Publicado: octubre 10, 2026, 7:30 am
Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales en Tennesse (EEUU), ya expresó su temor al sistema de ejecución al que había sido condenada en una entrevista previa.
En una entrevista grabada semanas antes de su ejecución, Pike habló de sus temores de que los intentos de inyectarle el fármaco no surtieran efecto. Le preocupaba especialmente que el pentobarbital le causara quemaduras, según el Mirror.
«Se supone que la droga produce una quemazón muy fuerte», dijo Pike. «Y eso me da miedo porque usaron la palabra ‘desatascador’ para referirse a ella, y la idea de asfixiarme y ahogarme con mis propios fluidos corporales y sangre no me resulta nada atractiva«, agregó.
Debido a estas preocupaciones, Christa Pike había solicitado al estado de Tennessee ser ahorcada, pero su petición fue denegada por las autoridades estatales.
En una audiencia judicial celebrada el miércoles, donde los abogados de Pike solicitaron una orden para que el estado preservara las pruebas de la ejecución, el abogado Luke Ihnen reiteró que el fármaco utilizado en la inyección letal puede «causar un dolor extremo al ser inyectado».
Explicó que Pike tenía «antecedentes de dificultades con las extracciones de sangre y la inserción de agujas» y dijo que, como sus «venas son tan difíciles de alcanzar», era probable que esas «características físicas interfirieran con la correcta administración del veneno».
Aún no está claro cómo sobrevivió Pike; una teoría apunta a que la droga no llegó a su torrente sanguíneo debido a la colocación de las vías intravenosas, mientras que otra se relaciona con la calidad del veneno utilizado.
