Publicado: septiembre 9, 2026, 6:31 am
Desde el Palacio de Arbaisenea, Cayetano MartÃnez de Irujo ha rememorado todos los momentos —buenos y malos— vividos allÃ, en esa casa de estilo victoriano que construyó en 1881 su padre, Luis MartÃnez de Irujo, en San Sebastián. Y muchos de ellos están relacionados con sus hermanos.
El duque de Arjona concedió una entrevista a ¡Hola! en la que mostró las instalaciones de esa sorprendente finca de 20.000 metros cuadrados de terreno, la cual heredó de su madre y mantiene de uso privado, pues le parece «inapropiado y ventajista» usar «un palacio asà para beneficio económico con la excusa de mantenerlo», por lo que prefiere «respetar la tradición».
El conde de Salvatierra, nacido en 1963, recuerda con lucidez jugar allà de niño, pero solo con su hermano Fernando (1959), pues el resto no pasaba mucho por allÃ.
«(Fernando y yo) estábamos aquà en julio, agosto y parte de septiembre. A los demás ni los veÃamos. Con los tres mayores no tenÃamos relación y Eugenia vino poco aquÃ. Cuando mi madre estaba embarazada de ella, ya iba a Marbella, asà que Eugenia (1968) fue directa allÃ. A nosotros nos mandaban aquà tres meses y mi madre venÃa quince dÃas», aseguró.
Sobre los mayores, Carlos (nacido en 1948), Alfonso (1950) y Jacobo (1954), afirmó que «aparecÃan y se iban» y su relación con ellos era distante: «Mis hermanos mayores eran como unos señores a los que saludabas como el que saluda a un conocido… Fernando y yo no tenÃamos relación con ellos. Cuando nació Eugenia, nos quedamos en medio de ninguna parte. Ese es el problema».
