Publicado: agosto 24, 2026, 8:01 pm
El Niño no avisa; simplemente golpea. Y este año lo está haciendo a matar. Las cifras de víctimas y los recuentos de daños materiales se amontonan sobre las mesas de los gobiernos de medio mundo mientras asistimos, casi anestesiados, a una concatenación de desastres que desafían cualquier precedente histórico. No estamos ante un simple ciclo meteorológico adverso o una mala racha de la naturaleza. Estamos ante un sistema planetario que ha cruzado un umbral crítico de inestabilidad. Las catastróficas inundaciones que han borrado del mapa aldeas enteras en el sudeste asiático, las sequías extremas que ahogan el Cuerno de África y diezman la Amazonía, y la cadena incesante de olas de calor históricas e incendios voraces en Europa y Norteamérica… Ver Más
