Publicado: octubre 8, 2026, 1:30 pm
Las primeras cargas policiales se han producido en el final de las marchas estudiantiles de París, con el lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de las fuerzas de seguridad que intentan dispersar la concentración en la plaza de la Bastilla.
La legendaria plaza ha acogido este jueves a miles de jóvenes en una movilización que se había desarrollado sin incidentes reseñables.
De acuerdo con las autoridades y las versiones de algunos medios, ciertos manifestantes empezaron a lanzar objetos contundentes contra los agentes, lo que habría acelerado las cargas.
La Jefatura de Policía de París informó de que se han producido «algunos lanzamientos de adoquines y disparos de morteros pirotécnicos contra las fuerzas del orden desplegadas en la calle de la Bastilla», pero sin registrarse «ningún herido».
De momento, no hay cifras oficiales de arrestos o heridos en la plaza de la Bastilla, pero sí que hay registros en las protestas de otras ciudades como Reims (noreste), donde un policía fue ingresado de urgencia tras recibir el impacto de un proyectil. Un joven fue puesto bajo custodia policial tras este hecho.
La movilización estudiantil, que comenzó en las afueras de París a mediados de septiembre, ha estado salpicada por varios episodios de violencia, de la que se acusan mutuamente manifestantes y policías, y de graves destrozos materiales que ascienden ya a decenas de millones de euros.
Más de 6.600 detenidos
Desde mediados de septiembre, al menos 6.600 personas han sido arrestadas por las protestas -la mayoría menores de edad- y unos 700 policías y gendarmes y algo más de 200 manifestantes han resultado heridos.
Debido a casos de adolescentes gravemente heridos durante los piquetes tras intervenciones policiales (uno perdió una mano, otro la visión de un ojo y un tercero sufrió graves heridas en la boca y la mandíbula), madres y padres se han asociado a las manifestaciones tanto para respaldar las reivindicaciones, como para proteger a sus hijos.
Este jueves, los sindicatos estudiantiles anunciaron una nueva jornada de movilización y manifestaciones el 13 de octubre en Francia para exigir mejoras en las condiciones educativas, lo que incrementa la presión sobre el Gobierno francés.
«Necesitamos ya medidas concretas. Mientras no se pongan encima de la mesa 10.000 millones de euros, no pararemos la movilización«, advirtió en declaraciones a la prensa Kharbach, quien habló de una lucha «histórica» que va más allá de las condiciones de estudio de los alumnos de instituto.
