Publicado: febrero 25, 2025, 10:00 pm
La Cámara de Representantes de Estados Unidos adoptó este martes una resolución que establece una hoja de ruta presupuestaria para llevar a cabo las medidas emblemáticas de Donald Trump, pese a discrepancias entre los republicanos.
La adopción de la resolución abrió el camino para una posterior aprobación de un proyecto de ley presupuestario para 2025 que incluiría hasta 4.5 billones de dólares en bajada de impuestos y 2 billones de dólares en recortes del gasto federal durante los próximos 10 años.
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Antes, los republicanos favorables a la ortodoxia presupuestaria, para quienes cualquier nuevo gasto público debe ser compensado por reducciones equivalentes, expresaron su descontento. Creen que los tijeretazos previstos se quedan cortos.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, sabía que su margen de maniobra era muy estrecho.
Debido a la composición actual de la Cámara baja, sólo podía permitirse un voto en contra de los republicanos si todos los demócratas estaban presentes y votaban «no».
En el despacho oval de la Casa Blanca, Donald Trump confirmó haber hablado por teléfono con varios congresistas republicanos que se mostraban recalcitrantes. Y por lo visto consiguió convencerlos.
Déficit
La resolución fue finalmente adoptada por 217 votos a favor contra 215 que se opusieron, entre ellos el congresista conservador Thomas Massie, que ya había advertido que lo haría.
«Si se aprueba el presupuesto republicano, el déficit se agrava, no mejora», justificó el lunes en la red social X.
Ferviente partidario de la sobriedad en el gasto público, es uno de los congresistas que piden recortes más significativos para compensar ciertas medidas costosas.
La principal de estas medidas son los créditos fiscales adoptados durante el primer mandato de Donald Trump, que expiran a fin de año y que los republicanos quieren extender o incluso convertir en permanentes.
Según estimaciones para 2024 del grupo de expertos Center for American Progress, favorable a los demócratas, hacer permanentes estos «créditos fiscales de Trump» costaría al gobierno federal 400,000 millones de dólares al año durante los próximos diez años.
Para compensar estos costos, los republicanos conservadores se han centrado en recortar programas de asistencia pública como Medicaid, el seguro de salud para millones de estadounidenses de bajos ingresos.
El líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dijo que el plan republicano representaría «el mayor recorte a Medicaid en la historia de Estados Unidos».
El congresista por Nueva York destacó los riesgos para los niños, las familias, las personas con discapacidad, pero también los ancianos y los hospitales.
«Agenda completa»
Donald Trump aseguró la semana pasada que los republicanos no «tocarían» estos programas de ayuda pública.
«A menos que haya fraude o algo así», añadió, junto al millonario Elon Musk, a quien ha encargado recortar el gasto público con su comisión de eficiencia gubernamental, DOGE.
El Senado adoptó su propia versión de una resolución presupuestaria el viernes, que incluye cientos de miles de millones de dólares más para la seguridad fronteriza, pero no una extensión de los «créditos fiscales de Trump», que deja para un proyecto de ley posterior.
Donald Trump dijo la semana pasada que quería que sus medidas emblemáticas se agruparan en «un solo y bonito proyecto de ley», en lugar de retrasar algunas de ellas, pese al riesgo de rechazo a ese texto único.
La versión de la Cámara de Representantes «implementa mi agenda COMPLETA de Estados Unidos Primero», afirmó. El martes consiguió su apuesta.
Los debates parlamentarios continuarán durante semanas para elaborar los detalles del texto presupuestario, antes de un voto final dentro de unos meses.