Publicado: junio 17, 2026, 5:30 am
Bruselas quiere que China siga siendo un aliado comercial, pero con muchos matices y algunos cambios. Así lo ha expresado desde el Parlamento Europeo el comisario de Comercio, Maros Sefcovic. «El enfoque general de la Comisión sigue siendo la reducción de riesgos, ya que la desvinculación no es ni deseable ni realista«, sostuvo sobre la relación presente y futura con el gigante asiático.
Y es que el Ejecutivo comunitario quiere aplicar, como viene avisando, la llamada «doctrina Sinatra», que quiere decir que la UE colabore con China solo en las áreas que sean beneficiosas. «China sigue siendo un socio fundamental y la implicación y el diálogo deberían intensificarse, aunque con el claro propósito de reequilibrar la relación«, añadió Sefcovic ante los eurodiputados en un debate centrado también en los temas a tratar en el Consejo Europeo de este jueves y viernes.
«En última instancia, nuestra relación comercial y de inversión debe ser recíproca, más justa y sustentarse en unas condiciones de competencia equitativas», añadió el comisario, que pidió más fortaleza comercial al bloque comunitario no solo frente a China, sino también ante las dinámicas de Estados Unidos e incluso de Rusia.
«La UE también debería continuar su labor para aumentar la eficacia de su política de defensa comercial, así como reforzar la diversificación, incluido el aprovechamiento de los numerosos acuerdos de libre comercio. Esto es esencial para fortalecer la resiliencia de nuestra economía y mejorar la competitividad de nuestra industria», terminó, con el foco puesto en los acuerdos alcanzados recientemente con el Mercosur, con India o incluso con Canadá en materia defensiva.
Estos comentarios de la Comisión llegan, eso sí, menos de un mes después de que España, Italia, Países Bajos, Francia y Lituania reclamaran a Bruselas medidas comerciales más duras sobre Pekín, aunque el Gobierno español alegó que se trataba de un reclamo más general, y no solo contra el gigante asiático. Con todo, los países pidieron a la Comisión Europea «contemplar con mayor frecuencia la posibilidad de iniciar investigaciones de salvaguardia en caso de perturbaciones comerciales que afecten a todo un sector«, con una política «más directa y asertiva». Según el documento, además, este enfoque «ayudaría a preservar las capacidades de producción restantes de la Unión en sectores estratégicos y cadenas de valor, protegiendo así la base industrial» de Europa.
También reclamaron que se ajuste la legislación vigente para garantizar que las empresas extranjeras no puedan eludir las investigaciones comerciales de la UE, y una medida para permitir que la Comisión aplique derechos antisubvención directamente a las empresas. En la actualidad, esos derechos solo pueden aplicarse a países y productos. Al mismo tiempo, ponen sobre la mesa la llamada «herramienta de defensa comercial intersectorial» que podría activarse cuando no sea aplicable ninguna otra herramienta de defensa comercial— y la idea de derechos adicionales o contingentes arancelarios «con el fin de proteger a los productores europeos».
