Publicado: abril 1, 2025, 10:30 am
Bruselas sabe que tienen que aumentar desde ya las inversiones en defensa y seguridad, e insta a los países miembros a usar fondos de cohesión para ello. Así lo ha expresado este martes en Estrasburgo el vicepresidente de la Comisión Europea, Raffaelle Fitto, en la presentación de una estrategia de cohesión revisada. Es una de las vías planteadas en el Rearm Europe que presentó Ursula von der Leyen, pero España no lo ve como una opción en su caso, tal como confirmaron hace semanas fuentes diplomáticas, porque estos son fondos que están ‘localizados’ en las comunidades autónomas.
La propuesta que ha hecho Fitto, explica la Comisión, permitirá a los Estados miembros utilizar los fondos de cohesión actuales para construir infraestructuras resistentes que fomenten la movilidad militar. También apoyará las capacidades productivas de las pequeñas y grandes empresas del sector de la defensa en todas las regiones de la UE. Además, los programas de cohesión en las regiones fronterizas orientales, desproporcionadamente afectadas por la guerra de agresión rusa contra Ucrania, se beneficiarán de un nivel de prefinanciación preferente, si destinan al menos el 15% de sus fondos globales a las nuevas prioridades estratégicas, concluyen.
«Estamos haciendo que la política de cohesión sea más clara, más específica y más eficaz, alineándola con los retos de la UE. Debemos actuar urgentemente para reforzar la competitividad, acelerar la transición energética, mejorar la defensa, garantizar una vivienda asequible y mejorar la resistencia del agua», resumió el dirigente italiano. Para lograrlo, exponen desde Bruselas, «estamos reduciendo la burocracia, optimizando las condiciones de financiación y ampliando las oportunidades de inversión». La Comisión quiere que toda esta hoja de ruta traiga «beneficios tangibles» para los Estados miembros.
Además, la Comisión anima a los Estados miembros a aumentar las inversiones en tecnologías estratégicas en el marco de la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa, «a fin de impulsar la competitividad y la innovación de Europa», ha explicado el vicepresidente. En ese sentido, por otro lado, el Ejecutivo comunitario propone también «ampliar el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional a las grandes empresas en ámbitos críticos, como la defensa, las tecnologías estratégicas y la descarbonización».
La Comisión propone, en otro de los puntos del plan, en consonancia con las orientaciones políticas de lo anunciado estos meses por Von der Leyen, duplicar el importe de los fondos de la política de cohesión dedicados a la vivienda asequible. Los Estados miembros también podrán movilizar financiación privada y pública utilizando un nuevo instrumento financiero creado conjuntamente con el Banco Europeo de Inversiones (BEI). El instrumento combinará la financiación de la cohesión con los recursos del BEI y de otras instituciones financieras internacionales, así como de bancos nacionales de fomento y comerciales.
El Fondo de Cohesión se creó con el objetivo de reforzar la cohesión económica, social y territorial de la Unión con vistas a fomentar el desarrollo sostenible. Para el período de programación 2021-2027, el Fondo de Cohesión financia las inversiones en medio ambiente, incluidos los ámbitos relacionados con el desarrollo sostenible y la energía que presenten beneficios para el medio ambiente las redes transeuropeas en materia de infraestructuras de transporte (RTE-T), y la asistencia técnica, según se explica desde la Comisión Europea.
En el caso de España, son ayudas ‘especiales’ porque en su mayoría están descentralizadas, es decir, en manos de las comunidades autónomas, y por ello el Gobierno no valora la opción de destinarlas al gasto en defensa, aunque el escenario podría cambiar. En general, el Fondo de Cohesión está reservado a los Estados miembros cuya renta nacional bruta (RNB) per cápita no supere el 90% de la RNB media de la Unión. Durante el período de programación 2021-2027, el Fondo de Cohesión proporcionó apoyo a quince Estados miembros: Bulgaria, Chipre, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Portugal, República Checa y Rumanía.