Publicado: enero 7, 2026, 5:30 pm
Bruselas apura los últimos días para intentar desbloquear el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. La Comisión Europea confía en que este viernes los Estados miembros de la UE logren la mayoría cualificada necesaria para dar luz verde a la firma del pacto, mientras intensifica las negociaciones con Francia e Italia, los dos países que hasta ahora han encabezado la oposición por la presión de sus sectores agrícolas.
El clima político y social en torno al Mercosur se ha tensado aún más en las últimas horas, sobre todo en Francia, donde el rechazo del campo ha vuelto a trasladarse a las carreteras. Decenas de tractores han emprendido este miércoles camino hacia París, convocados por el sindicato Coordinación Rural, con el objetivo de llevar este jueves a la capital el malestar del sector por el acuerdo con los países sudamericanos y por el encarecimiento de los costes de producción, en particular de los fertilizantes.
En España, la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) ha convocado manifestaciones y tractoradas para este jueves y viernes a las 9.00 horas en diferentes puntos del país con el fin de pedir políticas «que no destruyan» a la agricultura y a la ganadería, como a su juicio es el acuerdo con Mercosur. Las protestas tienen previsto el corte carreteras, incluidas vías de comunicación en la frontera con Francia que correrán a cargo de Revolta Pagesa. Hay concentraciones convocadas el jueves en las provincias de Guadalajara, Zamora, Burgos, Segovia, Soria, Valencia y diversos puntos de Cataluña -el puerto de Tarragona entre ellos-.
Von der Leyen ofrece 45.000 millones a los agricultores
La Comisión Europea ha avanzado medidas para reforzar los recursos destinados a la política agraria en el próximo marco financiero plurianual 2028-2034. Bruselas plantea adelantar el acceso a hasta 45.000 millones de euros a partir de 2028, permitiendo a los Estados miembros movilizar de inmediato dos tercios de los fondos normalmente disponibles en la revisión intermedia de la Política Agraria Común (PAC).
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha subrayado que la PAC seguirá siendo la «principal herramienta política de la UE» para garantizar ingresos justos a los agricultores, la seguridad alimentaria y el desarrollo de las zonas rurales. Como mejora, plantea que cuando los Estados miembros presenten sus Planes de Asociación Nacional y Regional iniciales, tengan acceso a hasta dos tercios del importe normalmente disponible para la revisión intermedia, lo que supondrá poder movilizar de inmediato unos 45.000 millones de euros.
Eso permitirá, dice la carta, garantizar la disponibilidad de recursos adicionales a partir de 2028 para abordar las necesidades de los agricultores y las comunidades rurales. A ello se sumará «la cantidad duplicada de 6.300 millones disponible para abordar las perturbaciones del mercado y estabilizar los mercados agrícolas», llamada Red de Seguridad de la Unidad, entre otras medidas.
Italia cambia su postura, pero algunos países aún dudan
Algunos países de la UE mantienen todavía dudas sobre el acuerdo de Mercosur. «Todavía hay cuestiones sobre las salvaguardias», ha reconocido este miércoles el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, en una rueda de prensa tras participar en una reunión informal con los ministros comunitarios de Agricultura para abordar quejas del sector. Por otro lado, Hansen ha apuntado que muchos de los representantes mencionaron al mismo tiempo «las oportunidades» del acuerdo con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, que son «especialmente importantes en estos tiempos geopolíticos tan turbulentos que estamos atravesando».
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha dejado claro que los socios de la UE valoran «una cosa en particular», y esa es la «credibilidad». «Debemos salvaguardar esta valiosa moneda manteniéndonos como un socio comercial fiable y de confianza», ha considerado, y ha garantizado que el objetivo es «alcanzar un acuerdo beneficioso para todas las partes que nunca perjudique a las empresas de la UE». «En el caso del Mercosur, no nos limitamos a escuchar las preocupaciones. Fuimos más allá que nunca con una serie de herramientas específicas sin precedentes», ha indicado.
Esas concesiones han sido bien recibidas por varios gobiernos, como Italia. La primera ministra, Giorgia Meloni, celebró la decisión de modificar el marco financiero plurianual para poner a disposición 45.000 millones adicionales para la PAC ya en 2028, una reivindicación clave de Roma. «Esta iniciativa no solo logra el objetivo de mantener el nivel actual de financiación en el futuro, tal como lo solicitan los agricultores italianos y europeos, sino que también proporciona recursos adicionales», afirmó.
«Esto representa un avance positivo y significativo en las negociaciones que conducen al nuevo presupuesto de la UE, lo que demuestra que el enfoque sensato para apoyar la agricultura europea, impulsado con determinación por el gobierno italiano, está ganando cada vez más fuerza en Bruselas», añadió Meloni.
El ministro italiano de Agricultura, Francesco Lollobrigida, fue aún más explícito: «Si se certifican las condiciones para garantizar el sector productivo que solicitamos, aprobaremos la firma del acuerdo». Estas declaraciones han sido interpretadas en la Comisión y por varios Estados miembros como una señal clara de que Italia está dispuesta a levantar su veto, lo que dejaría a Francia aislada y sin capacidad para conformar una minoría de bloqueo.
Las exigencias de Francia
Desde París, sin embargo, se insiste en que la partida no está perdida. Fuentes del Ministerio de Exteriores subrayan que la estrategia sigue siendo buscar una «minoría de bloqueo» y que las concesiones de Bruselas no son suficientes. Francia exige que los países del Mercosur asuman formalmente la cláusula de salvaguardia, que permitiría suspender temporalmente las preferencias arancelarias para determinados productos agrícolas sensibles en caso de un aumento significativo de las importaciones.
París exige igualmente que las cláusulas espejo que estipulan que sólo podrán entrar en la UE aquellos productos que cumplan las reglas de fitosanitarios, de uso de antibióticos y de hormonas de crecimiento que tienen que respetar los agricultores y ganaderos europeos se apliquen a todos los vegetales y animales. Para el Gobierno francés, no basta con que estas cláusulas existan sobre el papel: deben poder aplicarse en la práctica mediante un sistema de controles robusto.
Ahora bien, Francia aún no ha declarado claramente si votará en contra del acuerdo, pero mantiene que el tratado no es «ni justo ni equitativo» e «inaceptable en su estado actual», ha reiterado la portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, en el Senado. Para el Gobierno francés es urgente reducir la tensión en el sector agrícola, hacia el que ha hecho varios gestos en los últimos días, como la prohibición de productos agrícolas tratados con cinco fungicidas y herbicidas cuyo uso no está permitido en la UE por un período máximo de un año, a la espera de que la Comisión Europea adopte las medidas «adecuadas».
Planas confía en la firma del acuerdo
España, por su parte, se sitúa en el bloque de países favorables al acuerdo. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha expresado este miércoles su confianza en que la UE logre esta misma semana la mayoría necesaria para «abrir el camino a la rúbrica» del acuerdo con Mercosur. «Entiendo por las palabras del ministro italiano, Francesco Lollobrigida, como las de ayer de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que Italia va a dar un paso adelante. Y esto significa que esperamos que esta misma semana se pueda previsiblemente adoptar por mayoría cualificada el acuerdo», ha afirmado tras la reunión extraordinaria de ministros.
Planas ha defendido el acuerdo como «un paso muy importante» y «estratégico», que afecta a «casi 700 millones de personas a ambos lados del Atlántico» y que ofrece un horizonte de futuro para la producción alimentaria europea y las exportaciones. A su juicio, los acontecimientos de los últimos días refuerzan aún más el valor del tratado en un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y comercial.
Por otra parte, Planas ha calificado de «progreso» las nuevas medidas propuestas por la Comisión Europea para ayudar a los agricultores a través de la PAC en el próximo marco presupuestario 2028-2034. En ese sentido, ha asegura que para España es «un avance interesante importante», pero ha subrayado que «la discusión no ha concluido» y que «queda mucho camino por recorrer desde el punto de vista de la discusión presupuestaria de la política agrícola».
Los embajadores permanentes de los Estados miembros ante la UE tienen previsto votar sobre el acuerdo con Mercosur el viernes, con la idea de que la firma del mismo pueda tener lugar la semana que viene. En una cumbre celebrada en diciembre, los países rechazaron firmar con Mercosur se pudiera firmar en Brasil el fin de semana del 20 y 21 del mismo mes, fecha inicial prevista, ante el bloqueo de Francia e Italia. En su lugar, se mencionó el 12 de enero para celebrar la rúbrica en Paraguay, a expensas de convencer a París y Roma, presionadas por sus respectivos sectores agrícolas.
