Publicado: abril 21, 2026, 2:30 pm
Se esfuman las buenas sensaciones de Paula Badosa con un resto que se queda en la red, con dos puntos de set en el ‘tie break’ que no logra completar, con gestos contrariados hacia su palco, donde intenta animar con todo David Broncano. Y la catalana, que llegaba cargada de ilusión a este torneo de casa, se va en primera ronda cabizbaja y en una situación complicada. Demasiado tiempo sin esa regularidad que le permite alcanzar el nivel que sabe que tiene y que la llevó a sus mejores momentos con aquel número 2 del mundo, ese título en Indian Wells, esas semifinales en Madrid en 2021. No hay consuelo en el enfado de Badosa, que después de levantarse de lo más difícil, de ese 5-3 para poder llevar el primer set a su casillero, logra ejercer su dominio sobre esta pista en el segundo. A rachas de juego, irregular, pero convencida, busca con hambre cada punto y cada ganador. Pero se apaga en el tercero, en el que no le dan las piernas ni la calma para intentar frenar los latigazos de Grabher. Y es un 6-0 que duele porque es en casa y significa otro torneo sin encontrar la regularidad que le falta a la ex número 2 del mundo. Por primera vez en mucho tiempo, Badosa llegaba con el físico en su sitio. Y sabía que a partir de ahí podía llegar todo lo demás. «Creo que mi cuerpo ahora se siente bien desde hace tres o cuatro semanas, así que eso es algo positivo y ahora estoy construyendo mi confianza en mi tenis. Creo que estoy jugando bien, es solo un tema de tiempo, de confianza y de encontrarme a mí misma», decía en la previa. Pero fue un día complicado este martes plomizo en Madrid, donde no acabó de encontrarse en ningún momento. Demasiados vaivenes con el servicio, sin seguridad en los golpes y demasiada agresividad que no encontraba las líneas ante Grabher, 29 años y 107 del mundo. Cinco torneos con derrota en el estreno, y otros tres en segunda ronda, nueve victorias y doce derrotas, un bagaje que no le permite salir de la espiral de frustración que acumula desde aquel mayo de 2023 cuando se fracturó la vértebra L4. Y continúa en este peregrinaje hacia donde quiere estar, pero sin hallar el camino definitivo, a pesar de luchar con todo por alcanzarse a ella misma, y ese cuadro final de Roland Garros, pero por el momento está fuera del corte, lo que la obligaría a pasar por la fase previa. Un poco antes la Caja Mágica se había iluminado con Jessica Bouzas . Impecable en su estreno ante Maria Haddad Maia, a quien batió de forma contundente por 6-1 y 6-1. Ni siquiera ella se esperaba un debut así. «Creo que ha sido un gran resultado. Ningún partido es fácil, ni muchísimo menos, pero creo que entré muy bien a la pista, que era lo que quizás me preocupaba un poquito más. Esos nervios, ese primer partido. Llevaba sin competir un par de semanas. Así que muy contenta por el partido de hoy, por cómo he jugado y por mi actitud». No ha tenido un inicio de temporada fácil ni brillante, demasiados torneos en los que no ha pasado de la primera o segunda ronda. Pero ha reflexionado y ha removido técnicas y movimientos para volver por aquellos fueros de poder alcanzar los octavos de final en Wimbledon y cuartos en Montreal el año pasado. «Ha sido un cambio bastante grande en el saque, pues ha sido empuñadura y gesto. Y hoy ha habido un porcentaje muy alto. Así que muy contenta con las primeras sensaciones. Pero al final es tenis. Esto es trabajo diario y de ahí salen los resultados. Ojalá que pudiese ser Madrid ese punto de inflexión», comentó la jugadora, a la espera de seguir avanzando en la siguiente ronda, contra Diana Schnaider. Quien cerró la jornada española a lo grande fue Kaitlin Quevedo . La joven jugadora, de 20 años, afrontaba un duelo de quilates ante toda una Venus Williams. La estadounidense ya había ganado 33 títulos y dos oros olímpicos antes de que naciera la canaria, pero en este 2026 fue ella quien superó a la leyenda y todo lo que significa con un partido estupendo en el que lideró el primer set con soltura y remontó en el segundo cuando iba 0-3. «He intentado jugar organizada. He intentado mantener mi táctica y seguir empujando en ese sentido. Porque ella es una gran jugadora y una leyenda», comentó Quevedo, por primera vez en la segunda ronda del Mutua Madrid Open.
