Publicado: abril 10, 2026, 7:30 pm
Aunque a veces el amor simplemente se acaba y las relaciones llegan a su fin sin más, como quien cierra un libro ya leído, hay otras historias de desamor que encierran una mayor complejidad, o que, incluso, conllevan engaños, decepción o la inesperada aparición de una tercera persona en discordia que acaba dinamitando la ruptura de la pareja.
En los últimos días, el divorcio de Belu Deluca, una conocida influencer argentina, se ha viralizado en redes sociales no solo por el carácter repentino e inesperado de la noticia, sino por las circunstancias insólitas que habrían rodeado la supuesta deslealtad de su ahora exmarido. Y es que, al parecer, después de casarse descubrió que él le era infiel con la odontóloga que ella misma le había recomendado tiempo atrás.
Durante su reciente intervención en La dignidad ya la perdimos, el podcast que co-presenta junto a Sofi Ganuza, su amiga y socia dentro de su plataforma de moda Tricocoblog, la creadora de contenido decidió romper su silencio para poner fin a todas las especulaciones que habían surgido en torno al distanciamiento de su pareja y que, a lo largo del último año, la habían llevado a sentirse perseguida.
«Yo espero que este podcast traiga claridad y que me dejen de preguntar», empezó diciendo la joven, originaria de Santa Fe, antes de confirmar a su audiencia que ya habría formalizado la tramitación de su divorcio. Una revelación que, sin embargo, no fue nada fácil de hacer pública, ya que, según explicó, no considera que su estado civil o que le hayan puesto «los cachos» («los cuernos») o no la defina en absoluta como mujer.
Así, dejando claro su preferencia por mantener cierta información de su vida en el ámbito privado, Belu confesó lo «vulnerable» y «triste» que se sintió a lo largo de este 2025, trastocando por completo su proyecto en común con Sofi, en referencia no solo al dolor por la separación sino al duro «recordatorio constante» de sus seguidores. «De los 12 meses del año pasado, lloré 11 meses y medio», recalcó. «No era un chisme: era mi vida».
Tras esto, la influencer se dispuso a relatar los entresijos de la deslealtad de su marido, con quien empezó a salir hace más de ocho años y cuya relación se formalizó oficialmente en el año 2023. «La tercera persona era alguien a quien yo conocía, a quien yo misma le hacía publicidad en mis redes sociales», admitió Belu, asegurando que esta escandalosa infidelidad se extendió a lo largo del tiempo.
Y es que, según ella, esta odontóloga de la que evitó dar excesivos detalles específicos, continuó asistiendo profesionalmente a su entonces marido mientras ella, ajena a lo que ocurría a sus espaldas, promocionaba la clínica dental en la que ejercía a través de sus perfiles públicos.
En este punto, Belu destacó que su ahora exmarido utilizó una estrategia de manipulación psicológica, a la que denominó como «gaslighting», con el propósito de cuestionar las sospechas que ya tenía sobre la posible deslealtad y, además, hacerle sentir culpable por sus aparentes inseguridades y hacerle dudar de sí misma y de sus sentimientos. «Me trataba de loca para ocultar la verdad», sentenció.
Con base a la experiencia de su propio testimonio, la influencer puso sobre la mesa la importancia de mantener la regla del ‘contacto cero’ tras la ruptura, así como la necesidad de refugiarse en una red de apoyo sólida para sobrellevar la separación. Y más si, como en su caso, se trata de una relación duradera y con planes de futuro en común, entre ellos la construcción de una casa y el deseo compartido de formar una familia.
«Él, tal vez, tenía más ganas que yo de tener hijos. Yo quiero tener hijos, pero más adelante», comentaba la joven, en alusión a los planes que «se desvanecen de las manos». A pesar de ello, con el tiempo no se arrepiente de ninguna de sus decisiones ni considera lo sucedido como un «fracaso», sino un acto de valentía al alejarse de un entorno donde el respeto mutuo ya no formaba parte de su ‘sí, quiero’.
