Publicado: febrero 27, 2025, 10:20 pm
Al menos diez personas han resultado heridas este jueves en un atropello masivo en la localidad israelí de Pardes Hanna después de que un hombre arremetiera con su vehículo contra una parada de autobús. Una joven de 17 años está en estado crítico y otras dos personas se encuentran graves. Una de ellas es un joven de 19 años y la otra es un hombre de 60, según ha informado el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA). El autor de los hechos —que ya ha sido «eliminado»— es un palestino de 53 años natural de Cisjordania que residía en Israel, ha indicado la Policía israelí.
La joven de 17 años que se encuentra en estado crítico está sedada y ventilada, al igual que el hombre de 60, que presenta heridas en la cabeza y en las extremidades. El joven de 19 años que está grave también ha sufrido heridas en la cabeza. Entre las víctimas se halla, además, una chica de 18 años con heridas en las extremidades. Ella está consciente y se encuentra en estado moderado. Las otras seis personas sufrieron heridas leves, ha explicado el servicio de emergencias.
Las autoridades israelíes han informado que el atacante fue «eliminado» tras perpetrar el atropello masivo, pero no han proporcionado más detalles al respecto. El autor de los hechos era un hombre palestino de 53 años originario de la localidad de Yenín, en el norte de Cisjordania ocupada, que residía en Israel sin permiso. Estaba casado con una ciudadana israelí, ha indicado la Policía.
Hamás no ha tardado en pronunciarse al respecto. En un comunicado distribuido en sus canales, el grupo islamista ha celebrado que «los ataques de la resistencia continúan» a pesar de las «medidas de seguridad» de Israel. «Es una respuesta natural y heroica a la brutal agresión y los crímenes constantes cometidos por la ocupación en la Cisjordania ocupada», añade el comunicado. Para Hamás, el ataque es un mensaje al Gobierno israelí «extremista» de que «la resistencia continuará hasta que la ocupación (Israel) sea eliminada».
Tras la entrada en vigor de la tregua en Gaza, Israel puso en marcha una operación militar a gran escala en el norte de Cisjordania ocupada con foco en las ciudades de Tulkarem, Yenín y Tubas. Solo en Yenín —bastión histórico de las milicias palestinas— más de 16.000 palestinos han abandonado el campamento de refugiados homónimo y al menos 27 personas han perdido la vida desde el 21 de enero, incluidos una niña de dos años por un disparo y otro de 14 por un dron israelí que lo decapitó, según fuentes médicas.
En total, las autoridades palestinas estiman que 40.000 palestinos han sido expulsados de los campamentos de refugiados de estas tres urbes cisjordanas a las que no van a poder regresar, según advirtió hace unos días el ministro israelí de Defensa, Israel Katz.