Publicado: septiembre 3, 2026, 8:30 am
Tres años después, el caso que ha perseguido a Raúl Asencio desde antes de su debut oficial con el Real Madrid se ha desactivado para él. Las dos jóvenes que aparecían en los vídeos de contenido sexual que sentaron en el banquillo al defensa y a sus excompañeros Ferrán Ruiz, Juan Rodríguez y Andrés García comparecieron este jueves ante el Juzgado de lo Penal número 5 de Las Palmas de Gran Canaria y, nada más arrancar la vista, formalizaron el perdón a los implicados. La consecuencia es inmediata y decisiva. La acusación que pesaba sobre ellos por revelación de secretos —el delito de difundir imágenes íntimas sin autorización— solo se persigue a instancia de parte si lo solicita la víctima, de modo que el perdón formalmente aceptado extingue la responsabilidad penal y habilita a la Fiscalía a retirar los cargos. Para Asencio, que únicamente figuraba acusado por esa vía, esta resolución significa quedar definitivamente al margen del procedimiento. La ‘suerte’ de sus excompañeros no es la misma. Contra ellos prevalece la acusación más grave, la de pornografía infantil , por el hecho de haber grabado el vídeo con una de las jóvenes que tenía 16 años. Ese delito es de persecución pública y el perdón de la víctima no extingue la responsabilidad penal. Los tres han sido condenados a un año de prisión cada uno por un delito de distribución de pornografía infantil, tras alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía. Conviene recordar el origen de la cuestión. En el verano de 2023 , los cuatro futbolistas de la cantera madridista que pasaron sus vacaciones en Gran Canaria fueron acusados de grabar sin consentimiento un vídeo de contenido sexual a dos mujeres, una de ellas menor de edad. El Real Madrid actuó con severidad y expulsó a tres de ellos, pero mantuvo a Asencio en sus filas por un matiz que ha resultado determinante en los juzgados: él no participó en la grabación ni en la difusión inicial, sino que se limitó a mostrar el vídeo a un tercero. Este alivio le llega en la peor semana imaginable. Apenas veinticuatro horas antes, el miércoles, se hacía pública la noticia de que el central había cuadriplicado la tasa de alcoholemia permitida al volante en un control policial. La condena dictada por el juzgado le impone una multa de 14 400 euros y ocho meses de retirada del permiso de conducción. Entre ambas noticias, esta misma mañana de jueves, en la rueda de prensa previa al Real Madrid-Betis , se ha colado la voz más incómoda. José Mourinho señaló al jugador sin rodeos : «Un jugador del Real Madrid es jugador del Real Madrid 24 horas al día, 7 días a la semana y 12 meses al año. Todo lo que haces fuera sigue siendo Real Madrid». Y remató con una frase que resonó en todo Valdebebas: «Continúa dañando el prestigio de un club que es intocable. No estoy feliz y errores todos hacen, pero errores acumulados es diferente». El portugués, que confirmó que el club le ha abierto un expediente , se agarró a una circunstancia providencial para no tener que pronunciarse aún sobre su futuro deportivo: «Mientras el expediente está abierto, lo veo como jugador del Real Madrid. Está lesionado y continuará así durante un par de semanas. Eso me ayuda a estar fuera de este problema». Eso sí, se cuidó de elogiar su comportamiento diario en la ciudad deportiva: «En Valdebebas es un profesional ejemplar. Ahora es el primero en llegar y el último en salir». Porque el problema, para Asencio, ya no reside solo en los tribunales. El defensa que irrumpió con fuerza hace dos temporadas de la mano de Carlo Ancelotti ha caído hasta el quinto puesto en la jerarquía de centrales del Madrid de Mourinho. Su papel en este arranque de curso ha sido testimonial (lastrado por las lesiones) y nada indica que vaya a cambiar. Se ha librado de una condena en el juicio, pero no de la sensación de que su espacio en el club se ha vuelto cada vez más angosto.
