Publicado: julio 19, 2026, 8:00 am
La consigna del comandante Hugo Chávez en 2010 fue la de atender cuanto antes a los damnificados por los deslaves, y de ello se encargó la recién creada Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe). Sembró moles masivas de estilo soviético en el estado Vargas, hoy La Guaira, recurriendo a la asignación a dedo de contratos y una ?leve supervisión técnica para cumplir los plazos perentorios. El resultado después del reciente doblete sísmico: 16 de sus torres colapsaron, y otras 27 quedaron listas para la demolición.
Por Lisseth Boon, Patricia Marcano y Marcos Valverde | Armando.Info
Frente al amasijo de escombros con formas imposibles, una mujer de rostro ajado espera por una mínima retribución. Han pasado 14 días desde que el doble terremoto destruyó buena parte de las edificaciones del litoral central de Venezuela y María P. ya solo quiere recuperar el cuerpo de su hermana, atrapado entre las columnas y placas de concreto, unas pulverizadas y las otras apiladas como panquecas, que hasta el 24 de junio conformaban los 12 pisos de la torre H del urbanismo Opppe 26, en Caraballeda, estado La Guaira (hasta 2019, estado Vargas). “Mi hermana siempre estuvo contenta de vivir en la ‘ope’ desde que le dieron su apartamento hace 14 años”.
Entre las ruinas cuesta imaginar cómo era la disposición original de las seis torres del complejo Opppe 26 que se desmoronaron al borde de la avenida José María España, entre playa Los Cocos y playa Sheraton. “Las ‘ope’ A, B y C y las G, H, I estaban en el medio; fueron las que se cayeron”, orienta un hombre, de paso, a los reporteros de Armando.Info. La voz se le quiebra; dice que varios miembros de su familia murieron allí.
Como si delimitaran la arena de un coliseo funesto, alrededor del foso de cascotes otras seis torres del urbanismo quedaron en pie, pero con notables daños estructurales. Dejaron a la vista sus apartamentos, sin paredes y con columnas agrietadas. Es un atisbo de la intimidad cotidiana que los sismos gemelos del Día de San Juan detuvieron: camisas que cuelgan todavía, camas pegadas a paredes que ya no están, y en los espacios de la planta baja, donde solían funcionar esos negocios vecinales, característicos de los edificios que la gubernamental Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe, siglas que dan nombre a los conjuntos residenciales) levantó, se encuentran carritos de perros calientes aplastados y locales que fueron bodegas, ahora apenas identificables por los carteles de cartulina con precios de víveres escritos a mano.
La Opppe nació en octubre de 2009 por un decreto del presidente Hugo Chávez, que le asignaba la misión de “identificar, planificar, proyectar y ejecutar acciones urbanísticas, arquitectónicas o paisajísticas de carácter extraordinario”. Pero ese cometido se resumió desde 2010 en atender con carácter de urgencia a los damnificados por los deslaves de ese año, que afectaron a los estados Falcón, Miranda, Distrito Capital y Vargas, algo que otro decreto de Chávez, este de emergencia, consagró; desde entonces la premura se convirtió en la piedra fundacional de muchas ‘opes’ -como la gente se refiere coloquialmente a estos urbanismos-, entre ellas, las de Caraballeda. El presidente fundador y cara visible de la Oppe fue el arquitecto Francisco Farruco Sesto Asís, quien era al mismo tiempo ministro de Cultura y ministro de Estado para la Reconstrucción Urbana de Caracas (2010-2013), que luego se convertiría en Ministerio para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas. Además de desarrollos habitacionales, la Opppe también erigió el controvertido nuevo Mausoleo de El Libertador, Simón Bolívar, en el centro norte de la capital venezolana.
La Opppe 26 ilustraba el prototipo de una mole urbana de estilo soviético, que a ratos recordaba el modelo de los Plattenbauten de la RDA, la antigua Alemania comunista. Este proyecto masivo de vivienda popular agrupaba 876 apartamentos distribuidos en 12 torres, de 12 pisos cada una; en las torres que se vinieron abajo por completo. Si se considera como base para el cálculo la convención de una familia nuclear de cuatro miembros, en sus 3.637 apartamentos vivían algo más de 14.500 personas. Habitaban una zona altamente sísmica, que ya con el terremoto de 1967 fue escenario del desastre de la Mansión Charaima. Quizás no tenían suficiente conciencia de ello, pero el doblete sísmico del reciente 24 de junio les ofreció una terrible prueba.
Sin embargo, el de las torres Opppe 26 no fue el único complejo residencial de su tipo que colapsó en el Litoral Central a raíz de los sismos. En un recorrido por la zona cero de la destrucción, Armando.Info comprobó que muchos de ellos fueron vulnerados; todos, en realidad. El conteo, visual y directo, determinó que de las 43 torres Opppe, agrupadas en nueve urbanismos construidos por esa oficina presidencial entre Playa Grande, al oeste, y Tanaguarena, al este, 16 se desplomaron, o casi cuatro de cada diez. Las restantes 27 (63%) se mantuvieron en pie, pero con daños estructurales de consideración; sobre algunas de sus fachadas destaca una gran letra D, pintada con spray, lo que en la jerga de la emergencia indica que se deben demoler. La mayoría de los urbanismos, 90% de ellos -Opppe 26, 27, 22, 33 y 34-, se concentraron en Caraballeda. Y entre todos ellos, de acuerdo con cifras oficiales de la Opppe, sumaban 3.637 apartamentos, lo que equivale a poco más de 14.500 personas afectadas. Una cifra conservadora si se tiene en cuenta que cada torre de 12 pisos tenía entre 8 y 16 apartamentos por piso, de acuerdo con el relato de varios rescatistas en el terreno.
Las ‘ope’ del entonces estado Vargas fueron construidas en Vargas entre 2012 y 2013 a todo galope. La prisa se manifestó en contratos asignados a dedo a empresas con experiencia desconocida en el ramo de la construcción, en la opacidad en la administración de los fondos y en la escasa evaluación, apenas a vuelo de pájaro, de los terrenos donde se edificaron los urbanismos, factores todos que pudieron servir como catalizadores de una tragedia que entonces tan solo se incubaba.
Más detalles en Armando.Info
