Publicado: febrero 28, 2025, 1:15 am
Este jueves, el controvertido influencer Andrew Tate, autoproclamado «misógino» en sus redes sociales, y su hermano Tristán han abandonado Rumanía en un vuelo privado con destino a Estados Unidos después de que las autoridades locales levantaran la prohibición de viajar fuera del país, a casi dos meses desde que se puso fin a su arresto domiciliario.
Los hermanos, que cuentan con doble nacionalidad estadounidense y británica, fueron arrestados hace tres años en Bucarest y, desde entonces, habían permanecido detenidos allí, acusados de violaciones, tráfico de seres humanos, blanqueo de dinero y relaciones sexuales con menores, entre otros delitos como organización de un grupo criminal.
Según el portal de noticias G4media.ro, que cita fuentes aeroportuarias, ambos han puesto rumbo a Florida desde el aeropuerto de Băneasa, en Bucarest, a las 5.30 de la mañana. Su regreso, asimismo, está previsto para finales de marzo, cuando deberán cumplir con su control judicial periódico, que les exige presentarse regularmente ante la policía.
Así pues, mientras la investigación penal en su contra sigue su curso, los fiscales notificaron esta misma semana que se aprobó «la solicitud para modificar la obligación de no salir de Rumanía», a la vez que se mantiene la citada medida preventiva, por lo que los exluchadores de kickboxing deberán presentarse «ante las autoridades judiciales cada vez que sean convocados».
Una decisión judicial que se produce apenas una semana después de que el Financial Times informó de que de que Richard Grenell, el enviado especial del presidente de EEUU Donald Trump, había planteado el caso de los Tate al Gobierno rumano durante la Conferencia de Seguridad de Múnich para que levantara las restricciones de viaje que se les imponía.
En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores de Rumanía, Emil Hurezeanu, confirmó que, durante su breve encuentro en los pasillos a principios de este mes, el funcionario mostró su «interés en el destino de los hermanos Tate», si bien, al igual que aseguró el primer ministro rumano, Marcel Ciolacu, no hubo «ningún tipo de presión ni amenaza» por parte de la Administración de Trump.
Por su parte, tanto Andrew Tate, quien se presenta como víctima de una conspiración internacional debido a sus posturas misóginas y su oposición al «sistema» y a la «corrección política», como su hermano y sus presuntos cómplices, niegan todos los cargos en su contra. No obstante, antes de una posible extradición, deberán enfrentar un juicio en Rumania que determinará su sentencia.