Publicado: abril 18, 2026, 2:30 am
Era un movimiento que, acaso, se podía barruntar. Al fin y al cabo, es solo una constatación más de que su relación está definitivamente rota y que ya apenas quedan posibilidades de una reconciliación por la que volviesen a estar juntos, como sin embargo sí ha ocurrido en el pasado, cuando siempre dejaban la puerta abierta y alguna que otra vez acabaron regresando. Pero si ya el reencuentro que vivieron a principios de este abril en Milán dejaba entrever que su relación está quizá en el punto más frío y distante de su historia, el último paso empresarial de Álvaro Morata no deja lugar a dudas: ha cesado a Alice Campello como administradora solidaria de su principal sociedad.
Tal y como explican en exclusiva desde Vanitatis, tras su segunda separación de la empresaria y modelo italiana Alice Campello, el delantero ha tomado una decisión clave, que es la de quedarse él únicamente al frente de Tamora 2011, su más importante patrimonial. Un cambio en la estructura que no debería sorprender, dado que se trata de la empresa con la que ha vehiculado su patrimonio desde los inicios de su carrera deportiva.
Hoy por hoy, es una firma que, al cierre de 2024, los últimos datos conocidos, cuenta con unos activos que rozan los 14 millones de euros, siendo su patrimonio neto de 10,7 y habiendo obtenido un beneficio de casi 2,6 millones de euros. Se trata, puntualizan, de una sociedad que se nutre de los grandes ingresos de carácter crematístico del jugador de fútbol, de 33 años, los cuales alcanzaron en el citado años los 2,7 millones. Entre otras cosas, porque está cimentada en varios negocios solventes, rentables y afianzados como el inmobiliario, amén de otras participaciones.
Y es que Tamora 2011 concentra hasta cuatro millones en inversiones en el sector del ladrillo, con algo más de millón y medio invertido a largo plazo y alrededor de 6,7 millones en participaciones en otras empresas, diversificando su estructura para abarcar un amplio abanico de retribuciones, si bien en su cartera aparecen algunas propiedades importantes en Madrid, su ciudad natal. Sobre todo destaca un loft con plaza de aparcamiento en Sanchinarro o los locales en Ricardo Soriano, en la calle María de Molina, que roza los 3 millones de euros, u otro en El Escorial, activo que supera los 825.000 euros.
No hay que olvidar que, además, Morata, al mismo tiempo que se labraba una exitosa carrera sobre el césped, ha ido ramificando sus participaciones en otras empresas como Ramboot Gaming, Nine Water, Wynot Brand, The Jungle Golfers, Tamora Housing, Toma el Mando o Firesquad 17 Capital, así como, destacan desde el portal de El Confidencial, Morata Campello Real Estate SL, una sociedad creada por la pareja en otoño de 2025, cuando todavía se estaban reconciliando, y con la que buscaban invertir en el sector inmobiliario español.
No era su primera colaboración en el sector empresarial. Alice Campello, de 31 años, se convirtió en administradora solidaria de Tamora 2011 SL en 2023, sustituyendo al padre del futbolista. Sin embargo, desde el pasado 15 de abril ya no figura como tal. Se trata de un paso lógico, habida cuenta de que su actual relación estás más centrada en los hijos que han tenido durante su etapa juntos que en algo de carácter amoroso o incluso lucrativo, a pesar de que la italiana tiene un perfil más que conocido en el sector empresarial.
En España, sin ir más lejos, Alice Campello Holding SL, su principal sociedad, cerró el ejercicio de 2024 con 687.396 euros como activos, teniendo un patrimonio neto de algo más de 386.000 euros y un beneficio cercano a los 40.000 euros. Como explican desde Vanitatis, esta compañía de la influencer ha registrado una cifra de negocio de 803.000 euros, manteniendo a su vez inversiones en otras empresas del propio grupo por valor de 262.188 euros, amén de que, al igual que quien ha sido el hombre más importante de su vida durante una década —se conocen a finales de 2015 y para 2017 ya estaban celebrando su boda en Venecia—, cuenta con 166.060 euros en activos financieros invertidos a largo plazo.
Ni que decir tiene que entre dichas sociedades en las que participa la modelo está la firma que ha consolidado su nombre como uno de los más importantes en el terreno de la cosmética, Masqmai. Solo en nuestro país y en 2024, la empresa de Campello prácticamente alcanzó los cinco millones de euros en ventas, algo que sin duda ha contribuido a consolidar su imagen más allá de las fronteras de su Italia natal, así como ha reflejado el poder que tiene sobre su gran cantidad de seguidores en redes sociales —solo en Instagram cuenta con algo menos de 3.625.000 followers—.
Y a todo ello hay que añadir que en 2024 Alice vendió al grupo de inversión NSPIRE Advertising Agency, SL, liderado por Giancarlo Milone, la mayor parte de otro de sus grandes proyectos, la firma de moda Akala Studio, pero no para desprenderse de ella, sino para conseguir llevarla hasta otro nivel, dado que sigue muy vinculada a la misma.
