Publicado: septiembre 11, 2026, 12:30 am
Fernando Alonso, 45 años, 438 grandes premios a sus espaldas, rodará este viernes en su 38º circuito diferente en el Mundial de Fórmula 1. En eso es recordman absoluto. Madring será el tercero en el que compita en España, después de 23 participaciones en Barcelona y cinco en Valencia. Y será, por último, la decimosexta vez que esté presente en el bautismo de gasolina de un circuito de F1. Desde Sakhir 2004 hasta Las Vegas 2023 ha participado en el estreno de una quincena. Trazados que se fueron agregando al calendario a cuentagotas mientras él acumulaba kilómetros sobre el asfalto. Algunos aún permanecen, como Miami, Bakú o Singapur. Otros, como Nueva Delhi, Yeongam o el propio Valencia Street Circuit, ya forman parte del pasado. La llegada de Alonso a Madrid evoca aquellas primeras veces, pero mientras transcurre la frenética puesta en marcha de Ifema planea también otra posibilidad: que Madring sea el último circuito que conozca en su andadura en la F1. Dicho de otro modo: si esta presencia en Madrid no solo será la primera, sino también la última como piloto. Los rumores sobre la retirada definitiva del bicampeón no han parado de crecer desde que, en los primeros compases de la pretemporada, se comprobó que Aston Martin afrontaba otra temporada aciaga. Ni la llegada de Honda ni el trabajo de Adrian Newey para desentrañar el nuevo reglamento habían dado el resultado esperado. Cuesta creer que alguien que lo ha conseguido todo en la F1 tenga aguante suficiente para fajarse durante mucho más tiempo en las profundidades de la parrilla. Pero con Alonso siempre queda abierta la posibilidad de algo más. Y ya se mira a 2027 como el año del esperado salto de calidad de los monoplazas verdes. Lo que no está claro, y el asturiano tampoco se esfuerza por despejar, es si él conducirá uno de ellos. Un extraordinario descenso de las temperaturas sorprendía a todos en el primer día oficial en Madring, aún sin coches en pista. Y desde el primer minuto nadie logra acaparar tantos focos como Alonso. El asturiano se hizo de rogar y tardó en aparecer por el gigantesco paddock del circuito madrileño, por el que poco a poco habían ido desfilando los otros 21 pilotos de la parrilla. Alonso, vestido con un impecable traje negro y con el casco de diseño especial que estrena en Madrid en la mano, venía directamente de Montmeló, donde había probado el McLaren con el que Ayrton Senna logró su primer título mundial en 1988. Y al ovetense le cuesta ocultar la sonrisa al hablar de aquel coche. «Fue el mejor día del año hasta ahora. Piloté coches sin baterías, solo con gasolina, neumáticos, mucho ruido, tapones en los oídos… increíble», deslizó en la rueda de prensa oficial. Una nostalgia que ayudó a alimentar un poco más las dudas sobre su continuidad. «No hay urgencia y no voy a desvelar pronto qué haré en 2027», soltó cuando le repreguntaron sobre el asunto. Antes, en su primera respuesta, solo acertó a decir «no lo sé», después de un largo y sonoro suspiro. Para la decisión final del español aún quedan algunas cuestiones por resolver. «Los coches actuales no son los mejores para pilotar ni para divertirse», volvió a señalar. «Pero espero que se den pasos en la dirección correcta. Tenemos que entender cómo funcionan las nuevas reglas, qué impacto tienen en las carreras y también en la conducción. Son muchas cosas. Al mismo tiempo, necesito pensar qué es lo mejor para mí y para el equipo, si estar detrás del volante o en otro rol». La posibilidad de ese cambio de función cobró más peso después, cuando respondió con un rotundo «sí» a la pregunta de si existía la opción de verle el año próximo en otro campeonato con Aston Martin, dentro de un programa paralelo al de la F1 en el Mundial de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans. Pese al interés que despierta su presencia en la capital, Alonso no ha querido sobrecargar su agenda durante la celebración del gran premio. Apenas una entrevista individual, más allá de las obligatorias por cuestiones de derechos, y solo un acto promocional confirmado para uno de sus patrocinadores. Habrá mucho trabajo dentro y fuera del monoplaza. Por mal que esté Aston Martin, Alonso quiere dejar huella en el estreno. «Pelear por la victoria estaría bien, pero eso no va a suceder este año. Podremos obtener un resultado intermedio. Diría que de decimosegundo a decimoséptimo, pero tendremos que descubrirlo». Por si acaso, un último dato: en los 37 circuitos anteriores en los que ha competido en Fórmula 1 ha logrado, al menos, puntuar. Si quiere hacerlo también en Madrid, quizá no pueda fallar el tiro este fin de semana.
