Publicado: abril 17, 2026, 8:00 am
Ahí arriba, en el espacio, un gran número de objetos, desde estrellas individuales a grandes cúmulos de galaxias, emiten radiación en forma de rayos X. Pero no todos esos rayos son iguales. Los hay de baja energía, a los que los astrónomos se refieren como ‘blandos’, y también mucho más penetrantes, los llamados rayos X ‘duros’. Desde siempre, explorar el Universo en la banda de los rayos X blandos ha sido algo parecido a intentar ver un paisaje nocturno a través del cristal sucio y empañado de un coche en marcha. Por eso, y durante décadas, las observaciones del cosmos más lejano se han visto ‘emborronadas’ por un molesto y difuso resplandor fluctuante. Una luz fantasmagórica que no proviene de… Ver Más
