Publicado: junio 28, 2026, 1:30 am
Unos padres de Flint Township, Michigan (EEUU), han sido acusados de asesinato en segundo grado, abuso infantil y tortura después de que su hijo de siete años muriera por una dolencia cardiaca debido a su peso: 115 kilos.
Tal y como recoge el portal TMZ.com, los padres, Damien y Jessica O’Brien, se enfrentan este jueves al comienzo de un juicio en el que la FiscalÃa les acusa de tres delitos y de provocar «el sufrimiento cruel y extremo de este niño causado por la negligencia de sus padres».
El niño medÃa 1,27 metros y pesaba 115 kilos cuando la policÃa recibió un aviso el pasado 4 de noviembre de 2025, alertando de que el niño se encontraba mal. El menor fue trasladado a un hospital, donde falleció a causa de una miocardiopatÃa dilatada, cuyo factor contribuyente fue la obesidad mórbida que sufrÃa.
Según la FiscalÃa, al niño le daban de comer lo mismo todos los dÃas: una bolsa grande de patatas chips y una ración grande de patatas fritas, zumo de manzana y agua carbonatada ‘Sparkling Ice’.
Además, el niño tenÃa úlceras por presión debido a que permanecÃa inmóvil en la cama durante largos periodos de tiempo y no le cortaban nunca las uñas. La FiscalÃa añade que la casa donde vivÃa estaba cubierta de suciedad y el inodoro no funcionaba y estaba lleno de heces humanas.
El niño no estaba matriculado en ningún colegio. La pareja tiene una hija de cinco años de edad, que tampoco estaba escolarizada y según la FiscalÃa, ni ella ni su hermano «existÃan a los ojos del Gobierno».
