Publicado: diciembre 21, 2025, 10:00 am

Durante dos décadas, Venezuela e Irán han forjado una alianza estratégica que trasciende la cooperación diplomática convencional. En el plano financiero, esta alianza se ha caracterizado por mecanismos opacos de financiación que han permitido canalizar miles de millones de dólares hacia proyectos conjuntos, muchas veces en beneficio neto de Irán y en detrimento de la transparencia financiera de Venezuela.
Por David Alandete | ABC
Documentos en manos de la FiscalÃa e inteligencia de Estados Unidos, a los que ha tenido acceso ABC, demuestran que el chavismo desvió sumas colosales del Estado venezolano hacia Irán mediante esquemas encubiertos. Esos fondos pudieron ser empleados para pagos en España, algo que se investiga en Estados Unidos.
La documentación revela que el régimen venezolano sirvió de plataforma financiera y logÃstica secreta para Teherán durante casi veinte años. En otras palabras, recursos estatales venezolanos fueron usados de forma sistemática para ayudar a Irán a evadir sanciones internacionales y sostener su economÃa y aparato militar. Para lograrlo, se diseñó una compleja arquitectura financiera: el chavismo utilizó fondos binacionales, empresas públicas venezolanas, bancos «pantalla» y proyectos industriales sin actividad real como fachada, todo creado con el fin de mover dinero ilÃcitamente y ocultar su destino final.

Entre 2006 y 2009, ambos gobiernos suscribieron al menos 279 acuerdos de cooperación económica en sectores energético, petroquÃmico, industrial, bancario y tecnológico, elevando el comercio bilateral por encima de los 6.000 millones de dólares (5.100 millones de euros). Este vÃnculo ha evolucionado hasta convertirse en una arquitectura financiera y logÃstica compleja que permite a Teherán evadir sanciones internacionales mientras drena recursos de Venezuela hacia empresas iranÃes en energÃa, construcción y sectores de doble uso.
En paralelo, según esos documentos, Venezuela se ha vuelto un centro de apoyo logÃstico y financiero clandestino para objetivos geopolÃticos de Irán, incluyendo programas militares encubiertos y organizaciones no estatales aliadas de Teherán.
Según fuentes que gestionan estos documentos, las autoridades judiciales de Estados Unidos investigan además si parte de esos mecanismos financieros se utilizó para canalizar pagos hacia terceros paÃses, incluidos socios europeos como España. La investigación examina posibles transferencias encubiertas a gobiernos aliados, intermediarios empresariales o actores polÃticos, realizadas a través de fondos binacionales, bancos creados para la cooperación con Irán o redes en paraÃsos fiscales asociadas a esa arquitectura paralela, con el objetivo de ocultar el origen y el destino final de los recursos.
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