Publicado: septiembre 18, 2026, 3:00 pm
Hacer un testamento es el primer paso para proteger el patrimonio familiar, pero por sí solo no garantiza que el cobro de una herencia sea rápido o sencillo. Los problemas suelen aparecer cuando los documentos están desactualizados, los bienes no pueden localizarse o los beneficiarios no saben qué trámite deben realizar.
La Secretaría de Gobernación explica que, tras el fallecimiento, debe localizarse y abrirse el testamento, nombrarse al albacea, elaborarse un inventario y avalúo de los bienes, y cumplirse las disposiciones establecidas. Estos son los cinco errores más comunes —y cómo evitarlos.
Te puede interesar
1. No hacer testamento
Cuando una persona muere sin testamento, la familia no puede repartir sus bienes según lo que se haya comentado en vida. En ese caso se inicia una sucesión legítima, en la que la autoridad determina quiénes tienen derecho a heredar conforme a la ley.
Esto puede provocar:
- Desacuerdos entre familiares.
- Gastos notariales o judiciales adicionales.
- Retrasos para vender o escriturar una propiedad.
- Dificultades cuando existen hijos de distintas relaciones.
- Problemas para acreditar una relación de concubinato.
- Riesgo de que bienes o cuentas permanezcan sin reclamar.
¿Qué hacer? acude con una notaría para conocer el tipo de testamento, los requisitos y los costos en tu entidad. No es necesario tener una gran fortuna: pueden incluirse inmuebles, vehículos, cuentas, derechos y otras pertenencias.
2. No actualizar el testamento
Un testamento puede dejar de reflejar la realidad familiar si se hizo hace años y nunca se revisó. Algunos cambios que justifican una actualización:
- Matrimonio o divorcio.
- Separación de una pareja.
- Nacimiento o adopción de hijas e hijos.
- Fallecimiento de una persona heredera.
- Compra o venta de una propiedad.
- Creación de una empresa.
- Cambio importante en la situación económica.
- Incorporación de una persona dependiente o con discapacidad.
También puede ocurrir que el documento incluya una propiedad ya vendida o nombre a alguien que murió antes que el testador, lo que puede generar interpretaciones, trámites adicionales o conflictos entre los herederos.
¿Qué hacer? Revisa el testamento cada vez que cambie tu situación familiar o patrimonial. Para iniciar el trámite, el albacea debe presentar el acta de defunción y el testimonio del testamento ante el notario.
3. Confundir el testamento con los beneficiarios financieros (afore, seguros, cuentas bancarias)
Este es uno de los errores más importantes y menos conocidos: el testamento y la designación de beneficiarios de afore, cuenta bancaria o seguro de vida son mecanismos distintos.
Por ejemplo, una persona puede nombrar en su testamento a sus hijas como herederas, pero conservar en una póliza de seguro a una expareja como beneficiaria. También puede tener una cuenta bancaria con porcentajes definidos antes del nacimiento de otros hijos.
La Condusef recomienda revisar cómo y a quién se puede designar como beneficiario en cuentas bancarias y otros productos financieros.
Productos que debes revisar:
- Cuenta de nómina
- Cuenta de ahorro
- Inversiones y fondos
- Seguro de vida
- Seguro vinculado con un crédito hipotecario
- Afore
- Ahorro voluntario para el retiro
- Cajas de ahorro, cuando corresponda
En el caso de la afore, la Consar indica que el titular puede registrar beneficiarios y que los datos deben incluir, entre otros, nombre completo, CURP y porcentaje asignado.
¿Qué hacer? Solicita una revisión de beneficiarios directamente con cada institución. No basta con guardar una copia del testamento: también hay que actualizar los contratos y formatos de designación. 4. No dejar un inventario ni información para localizar los bienes
Una familia puede saber que existe «una cuenta» o «un seguro», pero no conocer el banco, la aseguradora, el número de póliza o la afore. Esa falta de información retrasa la reclamación y aumenta el riesgo de que un recurso quede sin cobrar.
El inventario debe incluir, al menos:
- Inmuebles y escrituras
- Vehículos y facturas
- Cuentas bancarias
- Inversiones
- Afore y cuentas de ahorro voluntario
- Seguros y números de póliza
- Créditos vigentes
- Participaciones en negocios
- Joyas, obras de arte u otros bienes relevantes
- Documentos fiscales y contratos importantes
La información debe mantenerse segura: no es recomendable reunir contraseñas y datos sensibles en una hoja visible ni enviarlos sin protección por mensajería.
¿Qué hacer? crea una carpeta física y un respaldo digital con acta de nacimiento, identificación oficial, escrituras, contratos bancarios, pólizas, estados de cuenta, datos de contacto de instituciones, copia o referencia del testamento e información sobre deudas y seguros asociados. La familia debe saber que la carpeta existe y quién puede localizarla, sin necesidad de compartir montos o contraseñas de antemano.
5. Nombrar un albacea sin considerar si podrá cumplir
El albacea es la persona designada en el testamento para cumplir la última voluntad, cuidar los bienes, participar en el inventario y ayudar a que se realice la adjudicación correspondiente.
Un problema común es elegir a alguien que:
- Vive en otra ciudad o país
- Es una persona adulta mayor con dificultades para hacer trámites
- Tiene una relación conflictiva con los herederos
- No conoce el patrimonio familiar
- No desea asumir el cargo
- Fallece antes que el testador
- Carece de tiempo o capacidad para administrar los bienes
¿Qué hacer? Habla con esa persona antes de nombrarla y confirma que acepta la responsabilidad. Pregunta en la notaría si conviene designar un albacea sustituto. La persona elegida debe saber dónde están los documentos y cuáles son las instituciones financieras relacionadas con el patrimonio.
¿Qué debe hacer la familia después del fallecimiento?
El trámite depende de si existe testamento, la entidad federativa y las características de los bienes. En general:
- Obtener varias copias certificadas del acta de defunción
- Localizar el testamento o solicitar su búsqueda
- Contactar al albacea
- Acudir con la notaría o autoridad competente
- Elaborar el inventario y avalúo de bienes
- Identificar cuentas, seguros, afore y créditos
- Notificar el fallecimiento a las instituciones financieras
- Presentar la documentación que solicite cada institución
- Revisar si existen impuestos, gastos, deudas o seguros relacionados
- Formalizar la adjudicación de los bienes
Para localizar cuentas de depósito de una persona fallecida, la Condusef cuenta con un procedimiento que solicita documentos como identificación oficial y acta de defunción.
|
Error |
Consecuencia |
Revisión recomendada |
|---|---|---|
|
Morir sin testamento |
Sucesión legítima y posibles conflictos |
Elaborar testamento ante notaría |
|
No actualizarlo |
El documento ya no refleja la situación familiar |
Revisarlo tras cambios importantes |
|
Confundir herederos con beneficiarios |
La institución puede reconocer a otra persona |
Actualizar afore, seguros y cuentas |
|
No registrar los bienes |
Cuentas o pólizas pueden quedar sin localizar |
Preparar inventario y carpeta documental |
|
Elegir mal al albacea |
Retrasos y desacuerdos |
Designar a alguien dispuesto y capaz |
Preguntas frecuentes
¿El testamento evita todos los conflictos familiares?
No. Ayuda a expresar la voluntad y puede simplificar la sucesión, pero la claridad de los documentos, la titularidad de los bienes y la actualización de los beneficiarios también son importantes.
¿Qué ocurre si el beneficiario de un seguro no coincide con el testamento?
Debe revisarse el contrato de seguro y solicitar asesoría notarial o jurídica. La designación de la póliza no se modifica automáticamente por la existencia de un nuevo testamento.
¿La Afore forma parte de la herencia?
Depende del tipo de recursos y de las reglas aplicables. La Consar distingue entre beneficiarios conforme a la ley y beneficiarios designados expresamente por el titular.
¿Se necesita listar todos los bienes para hacer testamento?
No siempre se exige una lista exhaustiva, pero mantener un inventario actualizado facilita que el albacea y la familia localicen el patrimonio después del fallecimiento.
Un testamento puede evitar que la familia tenga que adivinar cuál era la voluntad de una persona, pero la planeación patrimonial requiere algo más: actualizar beneficiarios, ordenar documentos, informar dónde están las cuentas y elegir a un albacea capaz de cumplir el encargo.
La mejor herencia no solo consiste en dejar bienes, sino en dejar instrucciones claras para que puedan localizarse y cobrarse sin convertir el duelo en una disputa legal o financiera.
Escribe tus comentarios a finanzas.personales@eleconomista.mx





