Publicado: noviembre 7, 2026, 5:30 pm
Sin Vinicius, parecía Mestalla un escenario más pendiente de desatar el nudo de los nervios en el cuello del equipo local que de jaleos que alteraran a una grada que sólo se cebó con silbidos a Mourinho en el inicio. Pero no es Valencia un lugar en el que caiga en el olvido la historia sentimental de los duelos con el Real Madrid . Irascible al contacto, el equipo de Aguirre buscó que el partido se jugara en el césped y en los banquillos, con más revoluciones, calentando el compromiso y exigiendo el contacto como estrategia para parar el ritmo blanco. Maffeo y Pepelu, sobre todo, protagonizaron su papel más allá del balón. Jugaron más sin balón, tratando de desequilibrar a los madridistas que, con ventaja en el marcador, asumieron su venganza con una superioridad que limitaba la arrogancia en la posesión. Antes de que acabara la primera mitad el fuego se avivó. La clara ventaja en juego y en definición de los blancos hizo que se fuera calentando un duelo que perdió a los locales en el descontrol. Bellingham , que llevaba minutos batallando verbalmente con Pepelu, se encargó de no dejar caer en el olvido los sucesos sobre el césped. Fue primero Valverde el que hizo de juez intentando calmar al mediocampista inglés. Pero no olvidó Bellingham la afrenta que suponía encararse con el valencianista o con Maffeo, ambos en conflicto permanente con los atacantes madridistas. Hasta que se alcanzó el descanso. La jugada que le precedió enfadó a los chés, que debían sacar de banda cerca de la portería de Courtois. En el túnel de vestuarios miembros del cuerpo técnico local y algunos de sus jugadores recriminaron al equipo arbitral su actuación -se quejaban también de la falta que supuso el primer gol del Real Madrid- protestando de forma airada. Y aparecieron Bellingham, Rudiger y Militao, camino de su vestuario, para tomar parte en la disputa ante los jugadores del equipo local. Los miembros de seguridad presentes en la zona, según testigos del momento, intentaron separar a los jugadores blancos y estos se han enfrentado a ellos. El inglés golpeó a uno de ellos mientras que otro miembro de seguridad recibió una bofetada del germano Rudiger. El servicio de seguridad del Valencia informó al colegiado de los sucedido.
